La visita de Benedicto XVI al Reino Unido, que empieza este jueves, es una de esas ocasiones en lasque el tan abusado término "histórico" es particularmente pertinente: se trata de la primera visita
Juan Pablo II ya había pisado esas tierras hace 28 años, aunque sin la invitación de la Reina. En
aquella ocasión Karol Wojtyla cautivó multitudes, le rogó al Ejército Republicano Irlandés que
dejara las armas y se convirtió en una estrella.