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Prejuicio y discriminación, la columna de Stamateas

El maltrato hacia una persona no se da por ser lindo o feo, es porque quien lo ejerce es agresivo. Las personas tendemos a juntarnos en “manada”, en grupo, y nos juntamos con personas parecidas a nosotros, porque eso nos da sentido de pertenencia y de identificación. Pero además de que nos juntamos con gente parecida a nosotros, nos llama la atención y nos atraen las personas que son distintas, nos generan curiosidad.Ahora bien, si yo no tengo una buena estima esa persona distinta no la veo como a alguien que me genera una curiosidad, sino como a alguien que me amenaza o amenaza a mi “manada”, entonces tengo que destruirlo porque es una herida a mi narcisismo.

Al otro que es distinto la persona insegura la tiene que “aniquilar”, porque amenaza su frágil estima.¿Cómo funciona el prejuicio?
Todo lo que yo tengo malo, que no lo veo en mí y no lo acepto, lo proyecto en el otro, lo veo en el otro, lo persigo en el otro y lo quiero destruir en el otro.Cuando una persona ataca a otra por ser distinta lo que está haciendo es proyectar su frustración, su frágil estima de ver a  alguien distinto, no importa de qué manera, pero distinto, como alguien amenazante. Entonces uno muchas veces persigue y destruye lo que tiene dentro de uno pero no lo ve, lo ve en el otro, por eso a veces lo que uno odia del otro es lo que uno tiene en semilla, tiene internamente.Todos tenemos prejuicios, hay prejuicios positivos y negativos. Por ejemplo:• Prejuicio positivo: veo un perro en la calle y me acerco con cautela porque no sé si me va a morder, ese es un prejuicio positivo, porque me muevo con cautela. Y ese juicio previo me permite evaluar conductas.• Prejuicio negativo: acá ya no hay una hipótesis, sino una tesis, es decir, por ejemplo “Esta persona es mala por esto”. Estamos proyectando lo interno malo tuyo, lo pusiste en el otro y lo querés destruir como un intento mágico de destruirlo dentro tuyo.El prejuicio es una actitud que siempre te lleva a la discriminación, que es una conducta, y esa es la plataforma de todas las guerras. Todos tenemos cosas buena y malas, la diferencia entre el bueno y el malo es que el bueno también es malo pero no lo ejerce, lo conoce, lo trabaja, lo domina, ejerce control.Ahora, cuando yo no puedo aceptar mis partes malas, mis “sombras”, cuando no acepto mis vulnerabilidades, mis errores, mis fracasos, entonces voy a proyectarlos en otro y ahí es cuando los proyecto y los quiero destruir.¿Cómo se siente una persona después de agredir? Las personas luego de ejercer violencia tanto verbal como física al otro se sienten mal, porque cuando uno ejerce “venganza” tiene un alivio momentáneo pero no resuelve nada porque la frustración no está afuera, la frustración es interna.La persona cree que “mágicamente” al momento de vengarse del otro  resuelve ese problema, pero no es así, porque el problema es interno. No está afuera el conflicto, por eso uno tiene que trabajar más lo que tiene adentro.Alguien dijo: “Si el error te enseña es tu amigo, pero si no te enseña es tu enemigo”. Por eso yo, frente a mis errores y a mis frustraciones tengo que aprender. No tengo que victimizarme, sino que tengo que aprender del error, porque es éste el que nos permite crecer, es parte de la vida.Una de las frases más extraordinarias de salud mental es decir: “No sé, enséñame”. Porque si yo siento vergüenza o no digo que no sé, no voy a poder crecer.En las charlas que doy frecuentemente hay dos modalidades: el ABC y el Experto. Nadie se anota al ABC, todos quieren ir a la charla del Experto, porque muchas veces el no saber en nuestra cultura latina se vive como una humillación, de hecho hay muchos programas en donde se burlan de los que no saben.Pero si yo no sé decir: “No sé”, ¿qué voy a hacer? Simular que sé, o sea que me va a ir mal. Ahora, si yo transformo el error y lo transformo en mi maestro, voy a crecer.

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