Los periodistas de la época lo bautizaron "ángel de la muerte" por su aspecto aniñado y su rostro inocente enmarcado por unos rizos dorados similares a los de los oleos del Renacimiento. Pero se trataba del criminal serial más sanguinario de la historia argentina: cometió 36 delitos. Mató a 11 personas a sangre fría -a la mayoría de ellos mientras dormían-, cometió 17 robos y fue cómplice de dos violaciones. Fue detenido y llevado a juicio, y nunca mostró arrepentimiento. Sin dudas, eso es lo que vuelve aun más espeluznante su historia y también lo que lo convirtió enel único preso en el país que cumple una condena efectiva a cadena perpetua desde 1973.La defensa de Carlos Robledo Puch pidió en 2009 su libertad para que pueda dejar el país. LaCorte Suprema de Justicia lo rechazó y quizás -aunque no figure en sus alegatos- a la hora de fallar sus jueces hayan recordado que el día en que Carlos Robledo Puch fue condenado a prisión perpetua por tiempo indeterminado miró fijamente a los jueces y les dio su propia sentencia: "Cuando salga los voy a matar a todos". Eso sucedió hace más de 43 años.
La historia de Robledo Puch, el "ángel de la muerte"
