Mala suerte la de Jerry Streng, un norteamericano de 63 años que quiso pasar una noche a toda lujuria y terminó encarcelado en la central de Policía. El contratante no se bancó que las chicas lo despreciaran y llamó a la ley.
Un norteamericano de 63 años pensó en una gran fiesta de sexo sin considerar las exigencias de las muchachas que contrató por 400 dólares. Ellas le advirtieron: se mira y no se toca.
Contrató a dos prostitutas y terminó preso porque las chicas sólo lo dejaron mirar
Resulta que Streng contrató a dos prostitutas para pasar unas horas con él y, entre otras cosas, realizar un trío sexual. Les pagó los 400 dólares que las chicas le pidieron, pero cuando llegó el momento de concretar, las muchachas sólo le permitieron sentarse al borde de la cama y mirar como ellas dos tenían sexo.
Jerry, indignado porque no lo dejaron participar, exigió a las prostitutas que le devuelvan el dinero. Y como ellas se negaron, acudió a la Ley para denunciarlas.
Claro que en la Estación de Policía los agentes lo arrestaron inmediatamente por solicitar y contratar prostitutas. Como triste consuelo para el pobre Streng, las dos prostitutas también terminaron detenidas.
Fuente: Noticias Locas