Citroën está preparando algo que promete ser una revolución. La marca francesa prepara un auto eléctrico que costará menos de 15.000 euros, y no es un lanzamiento cualquiera. Según dicen, la idea es que este coche cumpla exactamente el mismo rol que tuvo el legendario 2CV allá por finales de los años 40. ¿El objetivo? Revivir un mercado europeo que está más estancado que agua en un pozo.
Promesa del jefe
Xavier Chardon, el CEO de la compañía, soltó la bomba hace unos días. Admitió que están trabajando a pleno en este proyecto para el segmento A. Y es que, para él es claro el problema: si no hay autos baratos, la gente no compra.
"Es una historia bastante triste", confesó el ejecutivo al notar que la edad promedio de los autos en Europa subió mucho en el último tiempo. Hoy, los coches que andan por la calle tienen, en promedio, más de 12 años. La gente se aferra a lo que tiene porque lo nuevo tiene precios prohibitivos.
El mercado europeo es el único que todavía no se recuperó después de la pandemia. Estados Unidos y China ya mejoraron, hasta Sudamérica volvió a los niveles de antes del Covid.
Pero en Europa faltan tres millones de compradores por año. La razón es simple, casi obvia. Ya no existen autos por menos de 15 mil euros. Citroën quiere devolverle el "poder de compra" a esa masa de gente que hoy mira las concesionarias de lejos, como si fueran museos.
Un nuevo auto para un nuevo mercado
Este nuevo autito eléctrico, que seguramente veamos como prototipo en el Salón de París en octubre, busca ese espíritu del "auto del pueblo". Como lo fueron en su momento el Fiat 500, el Beetle o el Mini después de la Segunda Guerra.
Va a ser una especie de heredero espiritual del viejo C1 naftero, pero a batería. Lo interesante es que se están aprovechando de las nuevas leyes europeas que hacen que fabricar estos vehículos chicos sea un poco más rentable para las empresas.
Si todo sale bien, cuando llegue a la calle en un par de años, va a ser de lo más barato que se pueda conseguir, incluso por debajo del ë-C3.





