Por Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.com.ar
Consejos. Quedan dos días de vacaciones de invierno y entendidos opinan sobre qué hacer para arrancar las clases con todas las pilas puestas
Vuelta al colegio: cómo prepararse para retomar la rutina de las clases

“Lo recomendable es que los chicos disfruten de las vacaciones y que luego aprovechen el cursado. Hay que darle a cada momento su intensidad. Creo que tenemos que aprender a vivir cada instante con la energía que ese tiempo necesita. Las vacaciones son para distenderse, y la escuela para estudiar y aprender”, dice Mónica Piñeyrúa, directora del colegio 4-180 Inmigrantes Italianos, ubicado en Jesús Nazareno.La docente fue consultada para que opine, en base a su experiencia, si tras casi dos semanas de receso escolar es necesario incorporar lentamente en los días que quedan rutinas u horas de repaso para ir adaptándose nuevamente a horarios y obligaciones. Todo porque el primer día de clases, después de largas jornadas de diversión, suele ser difícil de afrontar, principalmente para los más pequeños.
La opinión de los expertosLos psicólogos aconsejan combatir lo que denominan “estrés posvacacional” a través de una serie de consejos muy sencillos y prácticos. Entre algunos de ellos señalan acostarse temprano el domingo para poder arrancar la jornada del lunes sin apuros y tomándose el tiempo necesario para un desayuno suculento. En este sentido, sería mejor dejar preparada la mochila y los útiles el día anterior.
Otro consejo es que los padres hablen con sus hijos y les den palabras de aliento, estimulándolos a comenzar y demostrándoles que volver a retomar la escuela es un hecho importante y bueno en sus vidas. Respecto de esto, la psicóloga Silvia Sordo explica en su blog que lo mejor es desviar la atención de los chicos hacia los aspectos positivos de la vuelta al aula, enumerándoles algunas ventajas cuando ellos transmitan cierto pesimismo o desánimo.Es decir, que estarán nuevamente con sus compañeros, seguirán descubriendo y ampliando conocimientos y que cuentan después del colegio con tiempo para planificar juegos y otras distracciones. Además, es importante que los padres contagien tranquilidad y serenidad, e inviten con su propia experiencia a tomar responsabilidades sin vivirlas como obligaciones agobiantes.