Tras la experiencia de bodegas mendocinas como Krontiras, Cagliore y Vinecol. que utilizan sólo métodos específicos de elaboración naturales y biodinámicos para realizar sus vinos orgánicos, otros emprendimientos vitivinícolas de renombre se han sumado a esta tendencia que cada vez genera más adeptos en la industria.
El caso más reciente es el de Bodega Escorihuela Gascón y su Organic Vineyard - Malbec 2015, que acaba de salir al mercado y del cual sólo se han producido apenas 1.000 botellas.
El enólogo responsable y a quien se le ocurrió la idea de que la bodega tuviera su propia experiencia orgánica fue Matías Ciciani Soler.
Las uvas provienen de La Consulta, en , más específicamente de El Cepillo, y el riego se hizo por goteo.
Hablamos de un vino rojo violáceo profundo, brillante y ágil en copa. En nariz, ofrece un buen caudal frutal con trazos terrosos y se destacan los aromas de frutos negros y rojos como ciruelas, cerezas negras, arándanos y moras.
Luego, a medida que pasan los minutos, emergen notas de violetas, hierbas aromáticas, tomillo y romero, y dejos balsámicos que definen la complejidad y el carácter del malbec de los climas fríos de altura.
Se trata de un vino de paladar amable y ligero, con medio de boca sabroso y refrescante gracias a una acidez vibrante. Es ideal para acompañar carnes rojas grilladas o la parrilla, achuras, quesos de pasta dura y variedad de fiambres.
El mundo orgánico
La producción de vino orgánico habla de por sí acerca de sustentabilidad ambiental, es decir, de proteger a los seres vivos y su entorno. Uno de sus principios básicos es que desde el cultivo de la uva hasta la elaboración del vino no se permite la utilización de productos provenientes de la industria química.
