Hace 19 años, Valentino nació en un cuerpo femenino. Durante su adolescencia aceptó que le gustaran las mujeres, pero nunca se consideró lesbiana porque no se sentía mujer. Ahora es transexual, y quiere mostrar que la transexualidad no está ligada solamente a los hombres que quieren ser mujer, sino que las mujeres también, aunque sean minoría, pueden tener el deseo de pertenecer al género opuesto, y que la aceptación de la transexualidad es una lucha de ambos géneros.
Valentino todavía se intimida por las cicatrices que le dejaron la mastectomía que tuvo que realizarse para su reasignación de género y toma medicación hormonal diaria que la cual dependen su voz y su barba, pero tuvo el valor de comenzar un proceso largo de transformación que, sin dudas, hará que sea quien siempre deseo ser.