Por Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar
El ex vicegobernador y actual decano de la Facultad de Ciencias Económicas Coco López aspira a ser rector de la UNCuyo. Como vicerrectora se candidatea la profesora de Historia decana de Filosofía y Letras, Adriana García.
Va en busca de la Integración Universitaria

El 10 de junio la UNCuyo elegirá autoridades para el período 2014-2018 a través de un nuevo sistema más abierto que incluye el sufragio de egresados, alumnos, profesores y no docentes, que son más de 40 mil personas. Cuatro son las fórmulas que se presentaron para comandar esa casa de estudios. La lista Integración Universitaria lleva como candidato a rector al decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Jorge Coco López; acompañado por Adriana García, decana de la Facultad de Filosofía y Letras, como vicerrectora. En diálogo con UNO, López expuso su visión acerca de algunas temáticas que atraviesan a la universidad. En días siguientes publicaremos las propuestas de los otros candidatos.
–¿La vida académica está apartada de la realidad puertas afuera de la facultad?–Sí, exactamente; pero en toda la universidad hay pasantías que están ayudando a integrar al alumno a la práctica real con la que se va a encontrar. De todas maneras, falta. Como proceso estamos aggiornando programas de estudios que impliquen una mayor cantidad de prácticas pero este tema de las pasantías es muy importante porque ayuda en lo económico y los integra al trabajo.
–Pero muchas veces el alumno es tratado como un trabajador más...–Ese tema ocurrió un tiempo y –en Ciencias Económicas– reunimos a las instituciones y hablamos claramente de la cuestión. Pero depende del propio alumno. El que se siente manoseado o ninguneado o mano de obra barata tenderá que salirse y pedir la pasantía en otro lado.
–¿Cuál es el principal problema de la facultades de la UNCuyo?–Cómo trata al alumno que ingresa. Ese tratamiento nos lleva a que muchas facultades, no todas, tengan una cantidad de estudiantes por curso demasiado alta. Entonces la interacción profesor-alumno se devalúa, se hace escasa y muy rápida, no existe maduración y es muy difícil abrir el aula a otros instrumentos o modelos de educación. Hace falta una relación docente-alumno mucho más ajustada y que haya una continuidad del desarrollo del aprendizaje desde las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para que no sólo se aprenda por presencialidad.
–¿Y qué habría que hacer?–Hay que preparar las materias para la semipresencialidad –debería implementarse en un 25%– en todas las facultades. Es ir a favor del futuro aumentar la participación de la comunicación virtual pero nunca abandonar la presencialidad. Otra propuesta es suscribir con la Nación planes de mejora –existe uno hoy– para sustentar la política de monitoreos de los grupos de alumnos de primer año para resolver anticipadamente problemas de compromiso, de estudio y de comprensión de texto, de modo tal de acompañarlos.
–¿Tiene más planes?–Sí, por ejemplo contar con una dotación de refuerzo de auxiliares de la docencia, de profesores adjuntos que nos permitan que las cátedras se den dos o tres veces. Tenemos que sumar docentes, gente joven que venga con el nuevo paradigma de la enseñanza y ver los recursos que tenemos para esto. Hay que convencer a los docentes también. Para eso hay que encontrar modos de financiamiento.
–¿Qué problema observa en los secundarios de la UNCuyo?–En general están bastante alineados a la formación o competencias emocionales y técnicas e integrales que necesitamos para la universidad. Los alumnos de nuestros colegios tienen éxito en la universidad, lo que no significa que haya excepciones.
–¿Piensan modificar el sistema de ingreso a los colegios?–El colegio se encarga de unificar los conocimientos porque tiene un sistema bastante apropiado. Nuestro origen en la universidad no es tanto los colegios de la UNCuyo. El tema viene de una falta de integración con los demás secundarios de la provincia, con los que debemos trabajar más profundamente para conocer las cosas que la universidad debería agregar en su propia formación de primer año, para ayudar a todos los chicos y disminuir la deserción. Hay carreras en las que ingresan mil estudiantes y terminan 160, aunque en general sale 40% de los que ingresan.
–¿Por qué en las elecciones se intenta despegar la política académica de la partidaria?–Es imposible despegar lo político general de lo académico pero la ventaja que tenemos en la universidad es que hay una coincidencia entre los objetivos que tienen los principales portantes de la política partidaria como personas y como políticos de lo que hay que hacer en la universidad. Este no tiene que ser objeto de internas de los partidos pero sí debe ser objeto de tratamiento de todas las políticas públicas propuestas de la política. Nosotros jamás hemos confundido los dos roles.
TrayectoriaJorge López es contador público nacional, especialista en educación superior, master en gestión de organizaciones y profesor emérito de la UNCuyo. Es docente universitario desde hace más de 40 años y decano de la Facultad de Ciencias Económicas desde 2008. Fue legislador nacional por el justicialismo y vicegobernador de Arturo Lafalla.
¿Seguirá la misma línea que Somoza?“Definimos como estrategia central consolidar todo aquello que consideramos alineado al planeamiento estratégico, integrar la acción, porque creemos que hay una separación a veces exagerada entre las disciplinas, las carreras, las unidades académicas y el propio Rectorado”.
Respaldo de diversos sectoresLópez asegura que hay una “gran diversidad de sectores de todos los claustros” que lo siguen. “No he buscado la apoyatura de agrupaciones puntuales, ni siquiera sé cómo son los nombres”.
Opina: la candidata a vicerrectora Adriana García“Hay que integrar secundario y universidad, que los chicos permanezcan. El hiato es cada vez más grande y la universidad no puede desconocer esa situación porque también es responsable de eso, aunque no totalmente. Tenemos que ver cuál es la realidad en cada carrera, afinar el mapa docente. Los docentes de primer año hacen un gran esfuerzo por retener al chico porque tampoco es solamente un problema de tipo académico, también tienen que ver las necesidades socioeconómicas con las que llegan muchos alumnos y la universidad está mirando esa situación. También sucede que a veces nuestras carreras se alargan demasiado y esto es complejo. Tenemos que apostar a títulos de pregrado, la posibilidad de que en tres años esa persona tenga un título que le ayude a progresar pero que también la dignifique como tal. La deserción es por temas económicos, académicos y también de responsabilidad de los propios estudiantes”.
►Profesora de Adriana García (57), licenciada en Historia. Es especialista en docencia universitaria. Fue secretaria académica y desde 2008, decana de la Facultad de Filosofía y Letras. Directora y vice del Colegio Universitario Central y responsable del Departamento de Aplicación Docente.