Leonardo Otamendiotamendi.leonardo@diariouno.net.ar
Un matrimonio llegó un día de diciembre de 1993 al barrio Di Rocco, en Colonia Segovia, Guaymallén, con un una hermosa bebé recién nacida. El chismorreo barrial se inició de inmediato: a su madre nunca la vieron embarazada. Con el tiempo, el olvido y la aceptación hicieron su trabajo y el matrimonio con la pequeña se mudaron a Lavalle. Pero la historia siguió viva, al igual que el presunto engaño y la apropiación, que un día una mujer se animó a contar.
“Hace 20 años que sé esto y no me quiero morir sin hacer algo para que se sepa la verdad”, confesó la mujer que dice estar al tanto de uno de los delitos más detestables que existen. Esta señora no puede ser nombrada en la nota al igual que la beba presuntamente robada –hoy es una mujer– y sus supuestos padres o apropiadores. Ella será citada por la Justicia, que ya tomó conocimiento sobre esta denuncia que será ampliada en las próximas horas. Tampoco se publicarán las identidades de sus padres, pues aún no están siendo investigados y mucho menos acusados. La denunciante asegura conocer todos los pormenores. Contó que un día de diciembre de 1993 una chica que vivía en el barrio Di Rocco de Colonia Segovia fue al hospital Lagomaggiore para dar a luz acompañada por un vecino: O. C. Ella regresó con la triste noticia de que su beba había fallecido al nacer, y el hombre volvió con una hermosa niña. Junto con su esposa –según contó la denunciante– la criaron haciéndole creer que eran sus padres verdaderos. En su documentado de identidad dice que nació el 1 de diciembre de aquel año y “creo que en la partida de nacimiento dice que nació a las 15 horas”, detalló la mujer que espera que la revelación de esta historia le lleve a la verdad a esa joven, que hoy tiene 15 años, y justicia respecto al tráfico y robos de bebés que al parecer hubo en el Lagomaggiore. Esas prácticas criminales se habrían cometido durante la dictadura, en los años ’80 y parte de los ’90. De hecho, la señora antes de llegar a Diario UNO estuvo buscando en internet datos sobre robos de bebés. Así descubrió que existían denuncias sobre ese delito en el Lagomaggiore. Una de las personas que denunciaron en Mendoza que le robaron a sus mellizos en el hospital fue Marlene Lobos Gálvez, una chilena de 51 años que dio a luz el 24 de junio de 1988 y a la que le dijeron que los bebés nacieron muertos. Esta causa la tiene la fiscal de Capital Laura Rousselle, quien tuvo que archivarla porque no pudo avanzar en la investigación. Pero en el presunto delito que revela esta mendocina no la tiene a ella como víctima y no sabe qué pasó con el bebé durante todos estos años. Conoce los identidades y pormenores. Así es que los datos que aseguró que le aportará a la Justicia cuando sea citada serán contundentes, destacó. “Este matrimonio con su hija apropiada viven en el barrio El Vergel, de Lavalle. Ella ahora tiene 20 años y una nenita de 7 meses. He visto que sus padres nunca la dejaron hacer una vida normal. La acompañan a todas partes, como que tuvieron miedo de que se encuentre con alguien”, relató la denunciante. En ese contexto ella sostiene que “los padres le han metido en la cabeza algo muy feo: la chica dice que los hijos por lo general no se parecen a los padres”. Los apropiadores o padres, algo que determinará la Justicia, son personas comunes. El hombre traslada en camioneta a empleados municipales y su esposa es ama de casa. La hija de ellos, L.C., estudiaba un profesorado hasta el año pasado.“Ahora veo que ella tiene una beba preciosa y sus padres no permiten que esté con su papá. Esto fue lo que me empujó a querer contar todo”, confesó. El perfil. Hay muchas similitudes entre las mujeres que denunciaron o contaron lo que vivieron hace más de 20 años en el Lagomaggiore. Todas eran muy jóvenes, sin pareja y habían quedado embarazadas. Tras el parto les decían que el bebé había nacido muerto. Nunca lo vieron. Cuando las madres querían ir a la morgue a ver a su hijo fallecido, alguna enfermera les decía: “Es muy traumático, no lo hagas. Mejor seguí con tu vida, ya tendrás más hijos”. Recuerdo. Estas mamás estaban tristes y las convencían con estos consejos. Sólo que dos décadas después alguna recordó que escuchó llorar a su hijo, observó a una enfermera que luego no apareció más por el hospital o algunas actitudes raras cuando insistía en ir a la morgue.
Los hechos confusos con las historias clínicas
Entre el 24 y 27 de marzo de 2006 se produjo una serie de hechos muy confusos en un depósito del hospital Lagomaggiore donde estaban las historias clínicas. Primero intentaron robar y en aquella época, la directora Sara Papa, explicó que el robo tenía como fin el papel para ser comercializado por los ladrones. Fueron varias camionetas las que encontraron cargadas con carpetas y el robo fue frustrado. Sin embargo, al otro al otro día se produjo un incendio en ese mismo depósito y se perdieron las historias clínicas, junto a una inundación que sobrevino después. Por lo tanto, las historias clínicas de 1998 aproximadamente hacia atrás se han perdido, se quemaron, fueron destruidas por esa inundación o fueron robadas. Echar luz será una tarea muy compleja.