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La chica tiene 15 años y había desaparecido el lunes pasado cuando fue al centro de salud de Costa de Araujo para hacerse un control médico. El secuestrador es un hombre de 30 años, quien pedía a la familia de trabajadores rurales la suma de U$S10.000.

Una adolescente secuestrada en Mendoza fue recuperada en La Plata

Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar

Una menor de 15 años secuestrada el lunes pasado en Lavalle y por quien pedían U$S10.000 de rescate para liberarla fue encontrada sana y salva en La Plata y ayer fue traída a Mendoza, adonde llegó cerca de la medianoche.

El traslado estuvo a cargo de personal de Gendarmería Nacional.

Quien la había llevado consigo hasta allá es un hombre de 30 años con quien había trabajado en una finca de Nueva California y en otra de La Central, en el Este. Ahora es buscado intensamente.

El caso de la chica –su nombre se mantiene en reserva por razones legales– se incorpora a otros que tuvo que resolver la fiscal federal Alejandra Obregón (ver aparte) en los que afortunadamente no hubo que lamentar víctimas fatales.

La pesquisa que tuvo en vilo hasta el miércoles a la noche a la propia fiscal y al personal de Investigaciones de la Policía de la provincia y Gendarmería Nacional comenzó el lunes 19. Fue cuando en la Fiscalía de Obregón se recibió un oficio de la Fiscalía de San Martín en el que se daba cuenta de que la chica, quien vive en el Este, había desaparecido en Lavalle.

En horas de la mañana la joven, quien no estudia, trabaja la tierra y cuida a sus hermanos menores, les dijo a sus padres que iba a ir al centro de salud de Costa de Araujo y a partir de ese momento no dio más señales de vida. Esto hasta que apareció un mensaje de texto enviado a la familia en la cual le exigían la suma de U$S10.000 para recuperarla. De nada valieron las súplicas de los familiares para que la soltaran diciendo que no contaban con ese monto.

El pedido de dinero estaba hecho desde el celular de la chica, que fue puesto bajo control de los investigadores en el acto.

Así fue como a lo largo de días y durante horas interminables –el contacto con la familia de la víctima era permanente– se siguió cada uno de los rastros que podían llevar a dar con su paradero, lo que debió haber sido investigado en un primer instante por la Justicia provincial pero no sucedió. El caso fue derivado al fuero federal cuando todavía no había pedido de rescate y sólo la sospecha de que se trataba de un secuestro.

De todas maneras Obregón lo tomó enseguida e impartió las órdenes para que el hecho se investigara. Así fue como los pesquisas lograron establecer que la menor había sido llevada desde la terminal de Mendoza hasta la localidad de Olmos, provincia de La Plata, donde ella tenía familiares que no conocía en forma personal y tan sólo vía telefónica y los llamó. Quien la había llevado hasta allá es un hombre de aproximadamente 30 años con quien había trabajado en fincas de Nueva California y La Central, que son propiedad de un mismo dueño.

A través de la interceptación del celular de la víctima los pesquisas pudieron reconstruir todos sus movimientos. La preocupación mayor, aparte de que corriera riesgo su vida, era que fuera entregada en uno de los prostíbulos de la zona.

Horas decisivas Alertada la Gendarmería de que la chica estaba en Olmos, con el paso de los acontecimientos a través de las escuchas se logró finalmente establecer el punto exacto donde se encontraba la joven y fue así como pudieron rescatarla.

A todo esto el hombre que se la había llevado tal vez alertado de que la policía podía haber intervenido en el caso decidió desaparecer y actualmente es buscado en todo el territorio nacional, habiéndose librado orden de captura internacional.

Ahora es de vital importancia la declaración de la menor para que aclare muchos puntos que todavía permanecen oscuros para la Fiscalía Federal.

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