Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar
Es Antonio Ponce. El jefe comunal Sergio Salgado dice que tiene una “deuda judicializada”, pero el demócrata asegura que “para la Fiscalía de Estado esa causa está prescripta”.
Un ex intendente no pudo asumir como concejal

Santa Rosa. Antonio Ponce vive en un barrio que se llama Las Trincheras, un plan de viviendas de hace más de 30 años que está en la villa cabecera. El miércoles, cuando ya caía la noche, este panadero de 49 años salió de Las Trincheras, con todo lo que eso significa, y se dirigió al edificio del Concejo. Era su regreso a la política, después de haber sido edil, intendente por 12 años consecutivos y de haber perdido ese sillón a manos de quien ahora es intendente: Sergio Salgado. Caminaba para asumir su cargo de concejal, pero se quedó en la puerta. Una nota ingresada por Mesa de Entradas a las 12.20 de ese día sostenía que Ponce está impedido de ejercer el cargo. “No sé por qué. Hasta ahora (ayer al mediodía) nadie me notificó nada. No me dejaron entrar, tampoco a todos los vecinos que fueron a presenciar el acto de asunción de todos los concejales electos”, dijo el ex jefe comunal demócrata.
“Lo que más lamento son los malos ratos que la gente tiene que pasar y que Santa Rosa sea noticia por estas cosas”, dice Ponce, mientras espera que se le notifique oficialmente el motivo que le impidió asumir. “No sé por qué no me tomaron juramento.
Apenas puedo hacer suposiciones por cosas que me contaron desde una ventana del Concejo”, dice. “Hay una nota del Ejecutivo que dice que tengo una deuda con el Municipio de mi época de concejal, en el ’94, de $8.000”, presume. Esa teoría coincide con lo que ayer dijo a la prensa el intendente Salgado, quien sostuvo que Ponce tiene una “deuda judicializada”. Curiosamente, cuatro días antes la misma comuna le extendió a Ponce un certificado de libre deuda. “El intendente asumió hace 6 años, yo fui electo hace 6 meses, ¿por qué no me intimaron antes a pagar si es verdad que tengo esa deuda?, se pregunta el demócrata. “Porque yo la hubiera pagado por más que no me correspondiera, y así se quedaban sin excusas para impedirme asumir”, ensayó como posible respuesta.
Los $8.000 que supuestamente adeuda Ponce serían de un fallo del Tribunal de Cuentas que dispuso que 21 personas eran o habían sido concejales debían pagar ese monto por una falta de rendición de una “caja chica” que cada funcionario tenía para “ayuda social”, y que “también la tenían muchos municipios y legisladores”, recuerda Ponce.
El ex intendente sostiene que algunos ofrecieron devolver ese monto con trabajo o materiales y que él prefirió suscribir un plan de pago. “Pagué varias cuotas y tengo los recibos, pero en un momento (ya en la gestión Salgado) quise seguir pagando y no me quisieron cobrar porque no sabían a qué correspondía ese dinero”, indica. Y asegura: “Fuimos a Fiscalía de Estado y allí nos dijeron que esa causa estaba prescripta”.
Ponce también sostiene que de esos $8.000 apenas deberían faltar unos $2.000, pero “es tal el desorden administrativo en la comuna que no saben cómo y cuánto cobrar”.
“Tendrán que notificarme por qué no he podido asumir y cuál es mi deuda para yo ir con una escribana a depositarles ese dinero, porque es la única forma de asegurarme una constancia”, sostuvo.