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El aumento del alojamiento ilegal, la carga impositiva y la baja rentabilidad preocupan a los empresarios.

Un combo de problemas afecta al sector hotelero y gastronómico de Mendoza

Patricia Losadalosada.patricia@diariouno.net.ar

Una estructura impositiva asfixiante, el notorio crecimiento del alojamiento informal, la baja rentabilidad en los últimos años y la caída del gasto promedio de los visitantes son los puntos más destacados de un informe de la asociación que nuclea a hoteleros y gastronómicos de la provincia que muestra la crítica situación del sector.

Este análisis, que enumera las dificultades que deben afrontar para sostener servicios adecuados a los tiempos actuales, el pago del personal y otros gastos, fue presentado al Ministerio de Gobierno y se espera que esta semana se ratifique la ayuda oficial a través del REPRO (Programa de Recuperación Productiva). Así lo confirmó Fernando Barbera, presidente de la Asociación Empresaria, Hotelera, Gastronómica y Afines de Mendoza (AEHGA), que aclaró que la presentación de la situación que atraviesan se hizo en conjunto con el Ministerio de Turismo local. La incertidumbre por la evolución de los mercados y sus variables generan un contexto poco predecible y con amenazas de cara al futuro, dice el estudio, y destaca que el presente se vive hoy con “una visión cortoplacista, lo  que lleva a estar inmersos en una lucha por la supervivencia”. El estudio describe cómo una de las consecuencias de esta situación podría ser el cierre de establecimientos y por lo tanto la baja de fuentes laborales. Entre los problemas que más afectan al sector está la falta de  herramientas legales para controlar los departamentos que los particulares ofrecen a los turistas y que no figuran como oferentes de ese servicio. Se calcula que entre 8 y 10 mil camas están fuera de la ley, por lo tanto no pagan impuestos y aranceles que se exigen a los alojamientos que están en regla y además cuentan con personal en negro. Esta competencia desleal es un problema que los empresarios mendocinos plantean desde hace muchos años. “Esta gente que no está inscripta en los registros correspondientes no tiene los mismos gastos que los que ofrecemos los servicios en forma legal. Encima son competencia real y por lo tanto afecta muchísimo el negocio a  largo plazo, ya que no alcanza para invertir en servicios de calidad. Para que una industria sea seria hay que erradicar la ilegalidad”, explicó Barbera. Otro de los temas acuciantes que preocupan al empresariado local es el pago de nuevos impuestos y aranceles por difusión de la música y por la televisión. Actualmente son cinco: SADAIC, AADI-CAPIF, Argentores, DAC y  SAGAI. “Los derechos intelectuales, si bien los reconocemos, hay un gran desorden ya que estamos pagando a cinco instituciones por el derecho de un televisor. Hace unos años eran dos entidades y cada vez se suman más”, dijo el empresario. La evolución de la rentabilidad también fue un punto destacado del análisis realizado por la entidad mendocina y llegaron a la conclusión de que en el período que va de 2003 a 2012, el año 2008 presentó el pico más alto  (17,1%) de rentabilidad, disminuyendo esa cifra a la mitad al año siguiente. En 2010 subió al 9,6% y a partir de ahí la tendencia fue decreciendo llegando a 2012 a un 2% anual.

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