Laura Zuliánzulián.laura@diariouno.com.ar
Para ellos es como viajar en el tiempo. Cuidan sus máquinas con gran dedicación para mantenerlas en su estado original. La solidaridad caracteriza al grupo, que integran chapistas, pintores y mecánicos, todos siempre listos para colaborar.
Tres décadas de pasión y nostalgia inalterables

Adentro no tiene calefacción, ni aire acondicionado y mucho menos equipo de música. Pero lejos de ese confort de la modernidad, lo que sí hay es nostalgia, pasión y la experiencia única de sentir que se puede viajar en el tiempo al menos en algunos pocos kilómetros. Subirse a un auto antiguo es remontarse a la década de 1930, es volver en el tiempo.