Mendoza Viernes, 6 de abril de 2018

Tras los abusos en los clubes, los padres están en alerta

Se incrementa el interés por saber con quiénes están los chicos mientras hacen deporte. Preocupación por los viajes.

El caso de los jóvenes jugadores de inferiores de clubes de fútbol de Buenos Aires que fueron abusados sexualmente, y sobre lo que se está investigando si existe detrás una red de pedofilia, despertó cierto temor en los padres que envían a sus hijos a hacer deportes. En Mendoza los clubes de fútbol no tienen pensión ni internados y sin embargo tanto profesores de distintas disciplinas como padres de menores aseguran que ya se evidencia un cambio de actitud y mayor preocupación por el tema.

La situación en Mendoza no es igual a la que se vive en Buenos Aires, donde se conoció una serie de abusos sobre menores de edad que vivían en las pensiones de los clubes de fútbol, ya que en Mendoza los jugadores de inferiores no viven en ese tipo de alojamientos.

Sin embargo, la explosión del caso generó una onda expansiva que traspasó las barreras del fútbol y se extendió a distintas disciplinas.

"En el grupo de padres se generó cierta incertidumbre con el tema y hasta algunos no quieren que los profesores hombres sean quienes viajen con las chicas a los torneos. El problema es que la mayoría de los profesores son varones", explicó Ariadna Manuccia, madre de dos niñas jugadoras de hockey.

De todas formas, aclaró que ella no siente ese temor por el hecho de tener un vínculo de confianza con sus hijas. "Es fundamental la comunicación, que los niños sepan que las partes íntimas no se las tiene que tocar nadie, ni siquiera mencionar, y que si sucede deben avisar. He hablado mucho con mis hijas para explicarles las cosas que están bien y las que están mal", agregó.

Una situación similar explicó Daniel Elizondo, coordinador de la escuela de verano y el futsal en el club Godoy Cruz, y aunque aclaró que no es sólo por el tema del abuso sexual, los papás toman recaudos tratando de que no llegue a pasar una situación de esas características.

"Se busca que los chicos no estén solos en los baños, que siempre vaya un profesor al baño de los nenes y una profesora al de nenas. Son cosas en las que los papás están muy pendientes, sobre todo a nivel escuela de verano", aseguró.

En cuanto a la repercusión del caso en un club tan concurrido como Godoy Cruz, Elizondo consideró: "No creo que haya repercutido, porque no tenemos internado o pensión, por lo que lo ven distinto. El ámbito también es otro y los papás tienen el control. No ha pasado que vayan a querer sacar a los chicos de los deportes".

Generar vínculos de confianza

Si bien en Mendoza el 70% de los casos de abuso infantil se da en el ámbito intrafamiliar, sobre todo de parte de padres biológicos o padrastros, el resto ocurre en situaciones externas a la familia, y por lo conocido en las últimas semanas, el foco se puso en los clubes y el deporte.

Francisco Izura, psicólogo especialista en abuso sexual y coordinador del Equipo de Abordaje de Abuso Sexual del Ministerio Público Fiscal, organismo que atiende 280 casos de abuso sexual infantil por mes en la provincia, dialogó con Diario UNO y expresó cierta inquietud por el hecho de que seguramente se creará una paranoia colectiva sobre las actividades que realizan los chicos, pero destacó que hay maneras de prevenir y de detectar estos casos.

"Como lineamiento general, uno como padre debe marcar presencia y conocer a las personas que están a cargo de sus hijos. Pero lo fundamental es establecer un vínculo de confianza con los hijos de manera tal que si ocurre algo, él tenga confianza para contarlo", expresó el psicólogo.

Por otra parte, recordó que las probabilidades de que un niño sea víctima de abuso aumentan cuando vive en un internado o dentro de una institución, como podría ser en este caso una pensión de un club, pero bien podría ser una entidad educativa o religiosa.

"Aumentan las posibilidades cuando los chicos están en situación de vulnerabilidad o de dependencia de una figura", agregó Izura.

Punto de vista profesional

"Indudablemente el manejo de la sexualidad dentro de la familia es algo muy presente. En algunos sujetos existen límites y barreras internas que de alguna manera les ponen freno a los impulsos, pero en otros sujetos, por cuestiones de estructuración psíquica y podríamos decir una cuestión ética de actuar en la vida se produce un levantamiento de estas barreras, y los niños son puestos en un lugar de objeto de descarga sexual", expresó el especialista.

Además explicó que generalmente esto ocurre estrictamente en el ámbito de la sexualidad, por lo que no se nota en otros ámbitos. Es decir, quien abusa de un niño de su familia no necesariamente es reconocible por sus compañeros de trabajo, ni quien abusa desde su rol de profesor es fácil de reconocer por su familia.

"No es fácil detectar las tendencias de los impulsos perversos", cerró Izura.

70 % de los abusos de menores detectados en Mendoza tienen como víctimas a niñas.