Paola Piquerppiquer@diariouno.net.ar
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Tolerancia cero de alcohol en sangre para que las estrellas sólo se dibujen en el cielo

Córdoba picó en punta y, la verdad, da un poco de envidia. Ellos ya tienen en plena vigencia la ley que multa con fuertes sanciones económicas o la retención del carnet de conducir a quienes conduzcan después de tomar alcohol. Ni 500 miligramos por litro de sangre, ni 200. Nada. La famosa “tolerancia cero”.
¿Extremo? Sí, extremo. Pero es que en Argentina quienes usamos autos, camionetas o motos para trasladarnos parecemos niños. No hay forma de que tomemos conciencia de la responsabilidad que conlleva ponerse detrás de un volante.
¿Servirá? Seguro que sí. Como sirvió en los países nórdicos, o en Chile, donde lograron bajar los siniestros viales tras la aplicación de la norma seca. “No así el consumo”, podrá retrucarme cualquier lector informado. Ese es otro tema, a mi juicio, a tratar con otros métodos.
Lo que planteo acá es que en el país no hay campañas de concientización ni controles de ruta que consigan mejorar las estadísticas que indican que el alcohol está presente en 4 de cada 10 accidentes mortales de tránsito, o que 5 de cada 10 personas admite que maneja borracho durante los fines de semana.
¿Es lógico que sólo se aplique en una provincia y no en el resto? La respuesta es no, no si sirve, ni alcanza.
Por eso es clave seguir de cerca el proceso que comenzará la semana que viene en el Congreso, donde han confluido dos “leyes secas”: uno de los proyectos fue presentado el año pasado por el senador nacional por Mendoza Adolfo Bermejo (Frente para la Victoria), y el otro llega con la bendición de Cristina Fernández, a instancias del ministro Florencio Randazzo.
Hace 12 meses no estaban dadas las condiciones para que una normativa de esta proporción viera la luz. Pero parece que en la actualidad el problema quema, y los representantes del pueblo van a tratarlo en la Comisión de Infraestructura, Vivienda y Transporte, por lo que en agosto el borrador final estaría listo para que lo discutan al recinto.
¿Qué dirá la nueva norma? Que queda prohibido conducir cualquier tipo de vehículos con impedimentos físicos o psíquicos, sin la licencia especial correspondiente, habiendo consumido alcohol, sustancias estupefacientes o psicotrópicas, cualquiera sea la concentración en sangre.
Una vez que le den el “ok” en la Nación, Mendoza tendrá la oportunidad de adherir, para que también en territorio provincial se haga efectiva. La tarea estará a cargo de la Legislatura local. Así de engorroso y así de lento. Pero algo es algo.
El próximo 24 de junio se cumplen 3 años de un accidente ocurrido en la calle Bandera de los Andes al 5600 de Guaymallén. Tras estrellarse contra un árbol, 5 de los 6 jóvenes que venían en el vehículo murieron. Los padres de esos chicos pintaron el año pasado estrellas en el pavimento, con el nombre de cada uno de sus hijos: Maximiliano, Vanina, Aldana, Florencia y Jonathan.
En este aniversario, esos mismos progenitores volverán a dibujar figuras en el asfalto, pero más grandes, con más énfasis, y repartirán folletos y gritarán a quien los quiera escuchar que sean precavidos, que tomen recaudos y hablen el tema en su familia, que al andar en auto o en moto piensen un segundo, para evitarse siglos de agonía.
Basados en estos ejemplos es que me ilusiono en que de una vez por todas los legisladores argentinos van a sentarse a trabajar en una problemática que nos incumbe y preocupa al conjunto. ¿Es tanto pedir?