Michel Temer, el mandatario de Brasil, asumió la presidencia pro tempore del Mercosur como acto final de la cumbre de presidentes y envió un mensaje de pacificación a Venezuela, dejando claro que no habrá sanción para el país que preside Nicolás Maduro.
"Estaremos muy atentos con la situación de Venezuela, nuestras palabras de preocupación con el pueblo venezolano llevan a un primer consenso a que esperamos fuertemente que exista un diálogo muy productivo, entre oposición y gobierno, de forma que haya una pacificación interna en Venezuela", afirmó Temer.
"Es evidente que nosotros cuando nos referimos al gobierno de un lado y al pueblo venezolano de otro, no es para criticar, sino para incentivar un acuerdo", señaló el mandatario brasileño.
El nuevo presidente
Temer aseguró que "la cumbre en Mendoza será recordada como el marco del esfuerzo y la vocación original de nuestro bloque" y agregó que el diálogo y la responsabilidad serán las marcas de su presidencia.
Según el mandatario brasileño, "el Mercosur debe trabajar más por medidas que faciliten la vida de nuestros ciudadanos".
"Es momento de terminar con estas burocracias inexplicables y barreras injustificadas, es momento de dar más elecciones y lograr la integración regional", expresó en su discurso de asunción.
Finalmente, el mandatario recordó uno de los temas principales de la Cumbre, como los acuerdos con otros bloques económicos como la Unión Europea y la Alianza del Pacífico, la que consideró como "fundamental para la unión de los países de América del Sur".



