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La audacia, además de sus habilidades innatas, la condujo a Alicia Álvarez por el camino del éxito. Hoy se destaca a nivel internacional por su creatividad, calidad y calidez de sus producciones en mimbre y rattán.
 

Sus diseños de mimbre y rattán se lucen en cadenas hoteleras internacionales

La audacia, además de sus habilidades innatas, la condujo a Alicia Álvarez por el camino del éxito. Una mujer que con un largo recorrido andado en su espalda no bajó las brazos para descansar sino que barajó y dio de nuevo y volcó todas sus energías en su verdadera pasión: la decoración y el diseño interior . Hoy se destaca a nivel internacional por su creatividad, calidad y calidez de sus producciones en mimbre y rattán.

Ella se otorgó el permiso cuando se jubiló como profesora de Matemática y todo empezó casi por casualidad. El diseño de un sillón de rattan para su propia galería maravilló a todos sus familiares, amigos y conocidos, y quizás fue la señal que supo aprovechar para lanzarse a producir para la venta al público.

Álvarez maneja una empresa exclusiva de fabricación y distribución de mobiliario concebido con diseños únicos que apuntan a un público selecto y a la decoración en ambientes distinguidos. Sus productos artesanales son reconocidos y seleccionados por las galerías y residencias de los más prestigiosos hoteles, casas, bodegas y posadas en Buenos Aires, Mendoza, Puerto Madryn y otras ciudades de nuestro país y del mundo.

-¿Cómo empezó este trabajo?-Cuando me jubilé como profesora de Matemática y Física buscaba una forma de ocupar el tiempo porque no podía estar quieta, y además, siempre me encantó la decoración. Primero empecé a arreglar un poco mi casa, quería hacer un rinconcito, pero no me gustaban los diseños que existían en el mercado, lo importado lo veía en todos lados. No lo veía firme y a mí me molesta lo que se repite y que se hace vulgar, lo rechazo.

-¿Siempre le gustó el diseño?Mi carrera era la Arquitectura y cuando era joven empecé a estudiar pero no pude seguir por las vueltas de la vida, no fue por cuestiones económicas. Me iba rebien pero era la única mujer, rodeada de varones, me celaba mi novio, mi padre no me dejaba sola y se quedaba toda la noche para acompañarme en las horas de entrega. Me sentía reincómoda y abandoné.

-¿Es sanjuanina?-Sí, estoy acá porque mi marido que es mendocino estudiaba en San Juan y allá nos conocimos. Luego vinimos a vivir a Mendoza.

-¿Por qué eligió esos materiales?-Porque la calidez del mimbre y el rattan siempre me atrajeron y en las películas ya me llamaban la atención las sillitas, las banquetas, el sillón, y en especial, todas las texturas.

-¿Cuál fue la primera producción?-Hice un diseño que lo llamé Josefino, un estilo colonial, y todavía me lo siguen pidiendo de las estancias de Buenos Aires. Luego, los detalles en colores verdes, y los almohadones determinan si el sillón es más moderno, de estilo.

-¿Cómo fue la salida a la cadena comercial?-A mis amigas les encantó mi primer trabajo y fueron ellas quienes me incentivaron. Yo venía de la matemática y no sabía lo que era hacer un sillón. Busqué un artesano muy prolijo porque soy muy detallista y así empezó todo.

-¿Cómo consigue la materia prima?-Busco lo mejor y la materia prima que utilizo se encuentra en un campo en Chile. El trabajo que tiene el mimbre es una labor que no la hace nadie.

-¿Cómo consiguió los grandes clientes?-Por la página web llegan los clientes del exterior y en el interior por el boca a boca y a la vez, arquitectos que me han ido conociendo como el estudio de López Bustos, de Buenos Aires y el de La Piana, entre otros.

-Son trabajos importantes...-Yo me dedico con toda responsabilidad. Algunos de los trabajos fueron para los hoteles Sheraton, Four Season, Llao Llao, Antucura, Park Hyatt y Bodegas Salentein, Club Tapiz y Pulenta.

-¿Es muy exigente con su trabajo?-No me importa la cantidad de horas que trabajo, si es feriado, sábado o domingo. Por eso me cuesta conseguir gente que trabaje conmigo porque termino haciendo yo el trabajo. Soy una persona que siempre le gustó cumplir.

-¿Es única en Mendoza?-Sí y ahora tengo un trabajo de un cliente en Lima, Perú.

-¿Imaginó esta explosión?-No, jamás lo imaginé. El hotel Llao Llao me lo dieron cuando yo llevaba tres años en esta actividad, casi me desmayo, no lo podía creer.

-¿Cuál es la característica de este tipo de mobiliario?-Es su ligereza, confortabilidad y el aspecto delicado que proporcionan a los diferentes espacios. La mayoría de los diseñadores los colocan en exteriores porque son aptos para soportar temperaturas elevadas, pero los muebles de mimbre y rattan aportan estilo a cualquier habitación del hogar y crean un ambiente muy natural y acogedor.

-¿Qué productos ofrece?-Una gran variedad que va desde sillas, sillones, mesas, cabeceras de cama, biombos y armarios. Estos muebles pueden diseñarse en varios estilos: existen las líneas clásica, innovación y moderna. También ofrecemos una gran variedad de accesorios, banquetas, maceteros, mesas, cuadros, adornos y revestimientos.

-¿La estética marca su vida?-La estética la llevo de niña porque a mi mamá le encantaba todo bonito, y ella nos diseñaba los vestidos. Mi hija es artista plástica y mis otros dos hijos también diseñan.

-¿Cuál es su mayor aspiración?-Ya cumplí mi sueño. Esto es el logro de mi vida y lo alcancé ahora que tengo 70 años. Es algo que nunca pensé y estoy refeliz. Por lo general, la gente a mi edad no tiene nada que hacer o se aburre o termina en un psquiatra. La meta en mi vida fue siempre lograr lo mejor.

"Mis hijos me valoran y me apoyaron y eso me da fuerzas para salir adelante, estoy agradecida ante Dios y toda la gente que me rodea porque gracias a ellos he logrado todo esto", dice Alicia a modo de conclusión.

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