Mendoza Lunes, 30 de julio de 2018

Su sueño es ser payamédica

Es el de Josefa González que fue trasplantada, tiene 16 años y hoy, a pesar de los controles periódicos y los cuidados básicos que debe tener por haber sido trasplantada del corazón, tiene una vida absolutamente normal.

Josefa González tiene 16 años y hoy, a pesar de los controles periódicos y los cuidados básicos que debe tener por haber sido trasplantada del corazón, tiene una vida absolutamente normal: asiste al colegio secundario y a clases de comedia musical, ya que en un futuro se ve involucrada en el mundo artístico.

Justamente, uno de los sueños de la adolescente es devolverle al hospital Garrahan algo de lo que ella recibió, que considera que "ha sido muchísimo", y cree que podría hacerlo ayudando a los chicos a través del arte.

"Algún día pienso en hacer presentaciones en el hospital: mi idea es dedicarme al arte y pienso que podría hacer shows para los chicos. Ahora me toca verlo desde afuera, pero sé que es lindo que vayan personas a animarte, porque es aburrido estar en el hospital, son muchos días metida en una habitación", expresó la joven.

A pesar de que es un deseo, algo de eso ya está haciendo, dado que junto con su hermana menor, que tiene 14 años, son las primeras "payamediquitas" del país.

"Creo que es fundamental que los chicos que están pasando situaciones similares vivan el día a día con mucho optimismo. No hay que darse nunca por vencidos ni bajar los brazos, siempre se puede seguir peleando y hay esperanzas, a pesar de las dificultades que se vayan presentando a lo largo de todo el proceso", cuenta Josefa con gran soltura.

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