Mendoza Lunes, 26 de marzo de 2018

Rompen los estereotipos de oficios según el género

A través del programa "Deconstruyendo roles", mujeres aprenden electricidad y arreglan bicicletas, por ejemplo.

Mujeres que aprendiendo sobre electricidad se sienten empoderadas, o que eso les permite que no las "estafen" al momento de contratar servicios propios de este rubro. O varones que quieren aprender a coser para demostrarles a sus hijos que esa actividad no es "sólo de madres", o quienes se independizaron y quieren arreglarse su propia ropa. Esas son, apenas, algunas de las motivaciones detrás de los alumnos que ya cursan los talleres que la Universidad Nacional de Cuyo ofrece a través del programa "Deconstruyendo roles".

Electricidad, arreglo de bicicletas para mujeres; costura y tejido al croché para varones y folclore para todes son las nuevas propuestas que ya se dictan en las Aulas para el Tiempo Libre, con la intención de integrar a mendocinos en tareas u oficios que históricamente vienen desarrollándose de un modo específico según el género.

La propuesta no es nueva y tuvo una alta demanda durante 2017, lo que motivó a que la Secretaría de Extensión Universitaria volviera a implementar el programa y a sumar nuevos talleres dentro de la oferta de capacitación.

"La convocatoria nos superó ampliamente, en menos de una semana tuvimos recontra pasado el cupo, que era de unas 30 personas más o menos. Tuvimos, por ejemplo, 400 inscriptos", detalló Leandro Montbrun, coordinador del área de Integración Comunitaria, acerca del éxito que tuvieron el año pasado.

Ahora, los cupos ya están llenos pero siguen inscribiendo a los interesados, ya que se irían repitiendo los cursos a lo largo de 2018. Además, entre las novedades de este ciclo sumaron niveles más avanzados, por ejemplo en el caso de Electricidad. Esto les permite a las alumnas, después de aprender lo básico en instalaciones domiciliarias, continuar formándose con nociones más complejas.

La modalidad de cursado es semanal, durante 3 meses y pueden participar interesados desde los 18 hasta los 75 años. Según la programación actual, son 10 clases que se dictan en diferentes días según el taller, de 20.30 a 22, que tratan específicamente sobre el oficio seleccionado. Otras 2 clases están destinadas a talleres de género, donde se busca reflexionar sobre los roles asignados.

"Hay que generar espacios alternativos. Cuando uno genera una propuesta seria, innovadora la convocatoria es amplísima. Son cursos que se dictan en la noche, que duran sólo una hora y media por semana, que no te insumen tanto tiempo y permiten despejarte, vincularte con otra gente y deconstruirnos en nuestros roles de varones y de mujeres", agregó Montbrun, destacando entre otros beneficios que el perfil de los profesores designados contribuye a que se debata sobre las desigualdades, desmitificando y reconstruyendo las tareas, más allá de aprender un oficio.