Al vocero del Arzobispado, Marcelo De Benedictis, le cuesta hablar del caso Próvolo.

¡Ring ring! Cuando el teléfono genera molestias

Por UNO

Al vocero del Arzobispado, Marcelo De Benedictis, le cuesta hablar del caso del Instituto Antonio Próvolo.

Cada vez que lo llamamos, se le corta el teléfono o lo llaman a reunión.

No pasa lo mismo cuando la entrevista es de temas amenos para él.

El Próvolo, en Luján de Cuyo, ha generado un revuelo mundial. Los casos de abusos sexuales a niños con problemas hipoacúsicos han llegado hasta el Vaticano.