Mendoza Domingo, 15 de julio de 2018

Ricardo Mur, el hombre detrás del periodista

Mano a mano. El conductor más famoso de la TV mendocina muestra su costado más humano y familiar en una entrevista íntima con Escenario

No hay desayuno mendocino que empiece bien sin la ya icónica frase "sean felices" llegando a través de la televisión mientras su locutor, el queridísimo periodista y conductor Ricardo Mur, con su profesionalismo y calidez habitual, nos invita a arrancar el día con todo.

Con tantos años de trabajo frente y detrás de cámara, podría decirse que el comunicador más famoso de nuestra provincia no necesita presentación alguna, aunque, sin duda, su vida y su carrera intachable sí que vale la pena conocerlas.

Es que Ricardo no es sólo un conductor de noticiero, un comunicador cumpliendo su trabajo, sino que es mucho más. Ricardo es parte de todos los hogares mendocinos que lo han acompañado durante décadas y que lo siguen haciendo aún hoy con Buen Día Argentina, el programa matutino donde brilla junto con Ornella Ferrara, Rodi Gravina y Sergio Robles.

Y si bien lejos de considerarse una estrella se ha caracterizado siempre por su humildad y bajo perfil, en 2009 protagonizó una de las noticias más impactantes en la historia de la farándula mendocina. Tras 25 años de trabajo en los programas de Canal 9, el conductor aceptó la propuesta de El Siete y realizó el pase de pantalla más comentado de los últimos años.

Tras haber realizado los envíos noticiosos de la mañana con Cecilia Ranua y del mediodía junto con Daniela Galván, Ricardo se puso al frente de Buen Día Argentina y del noticiero del mediodía, una arriesgada decisión que le valió defensores y detractores en toda la provincia, pero de la cual asegura no se arrepiente ni por un segundo.

Hoy vive un presente lleno de felicidad en el que no sólo se destaca en la programación de El Siete sino que asegura, encontró el tiempo para compatibilizar sus grandes amores: el periodismo y su familia, disfrutando más que nunca de sus afectos y de su estímulo de cada día, el amor incondicional de sus seguidores.

Sin pelos en la lengua, espontáneo, calmo y con mucha pasión al hablar, Ricardo dialogó con Diario UNO en una entrevista llena de emotividad, haciendo un repaso por su carrera, sus logros, sus decisiones, el presente y lo que vendrá.-¿Siempre quisiste estar en la televisión?-No, imaginate que hasta quise ser piloto comercial, pero sí siempre me sentí atraído por el periodismo. Comencé a estudiarlo y de pronto, luego de cuatro años de cursado, el instituto cerró, durante la época del proceso. Después quise retomarlo pero no me reconocían todo lo estudiado hasta el momento. Afortunadamente empecé a trabajar en la radio y así, poquito a poquito, tras años de estar en la locución, como ayudante de cámara, como productor, llevando el café, absolutamente de todo, llegó la oportunidad de estar en la televisión.

-¿Cómo fue ese debut?-Cuando yo empecé con la mañana era un desafío porque no había programas tan temprano en Mendoza. Empezamos con un formato revista el primero en la provincia, y después surgió la idea de hacer un noticiero a la mañana. -¿Cuál fue tu sello?-Decidí pensar como espectador. En televisión yo me pongo del otro lado, como sujeto que recepciona entonces me pregunto qué es lo que quiero yo a esa hora, Y yo quiero que no me maten con pálidas desde las 6 de la mañana, quiero algo más ameno, cálido, más comunicación personal. Tomé esa brecha, la explote y me dio muy buen resultado. Me imaginé lo que pasaba en mi casa a las 7 de la mañana, con los chicos amaneciendo para ir al colegio, mi mujer despertándolos y haciendo el desayuno, situación que pasa en todos los hogares y pensé cómo me gustaría empezar la mañana. Incluso me llamó la atención el que la gente joven, el estudiante que se levantaba para ir al colegio o para estudiar, se prendiera a un noticiero. Ahí me di cuenta que iba por la dirección correcta y es el camino que sigo hasta hoy.-¿Cambiaste el estilo del típico conductor de noticiero?-Podría decirse que sí. En esto quiero jactarme de ser de los precursores de ese desacartonamiento del noticiero en Mendoza. Antes estaban todos fijos con un guión preestablecido y yo establecí un diálogo familiar con quién está del otro lado de la pantalla y funcionó.-En 2009 te pasaste de canal, ¿por qué tomaste esa decisión?-Por motivos personales decidí alejarme del mundo de la comunicación, de los medios de la televisión, realmente era una decisión tomada. Esta noticia llegó a la prensa, se enteraron los de El Siete y me tentaron con un ofrecimiento que finalmente terminé aceptando. Así que aquí estoy casi culminando mi carrera, ya jubilado, pero una vez más en pantalla. Hasta cuando aguante no sé, pero espero tener la suficiente capacidad mental, ser lo suficientemente inteligente para poder decir acá tengo que poner punto final y no estar dando lástima en pantalla sino retirarme como la gente me conoce desde hace más de 40 años.-¿Te esperabas el revuelo que se generó?-En esa época no había posibilidad de cambio de pase aquí en Mendoza. En Buenos Aires era común, Marcelo (Tinelli) lo hizo, Mirtha (Legrand) también, pero acá la gente te hace miembro de la familia, fue mucho bombo el que se hizo, demasiado pare mi gusto.-¿Cómo fue la repercusión en el público?-Todo tipo de decisión puede ser bien o mal vista según la lente con la que se mire. Hubo gente que me trato de traidor, de vendido, hubo otros que me felicitaron por haberlo hecho, por haberme arriesgado a cambiar después de 25 años en el otro canal. La gente te toma como parte de su cotidianeidad, de su familia y después si me siguieron a la pantalla de El Siete.-¿Te sentiste juzgado?-Esto es un trabajo como cualquier otro, si a uno le ofrecen mejor remuneración, una excelente obra social, y lo más importante el ser considerado, valorado, que tengan en cuenta los años de trabajo es imposible decir que no. Tuvo más trascendencia porque uno está en la pantalla, pero, por ejemplo, un empleado de comercio que tuviera la posibilidad de ser contratado por una empresa que le ofrece mejores condiciones también diría que sí y ojo que a mí no me dieron ninguna casa como se dijo en esa época, yo vivo en la misma casa desde hace 40 años.-Decías que lo más importante de tu pase fue que te sintieras considerado y valorado. ¿Sentiste que el otro canal dejó de hacerlo?-Viste como en las encuestas que está la opción de responder "no sabe, no contesta", bueno, lo mismo digo yo. Lo pasado, pisado.-¿Te arrepentiste?-No para nada, porque gané mucho, no sólo en lo económico sino también en lo humano. Pase a tener más tiempo con mis hijos, con mi esposa, hoy tengo más momentos con mis nietos, me dedico tiempo a mí, me junto con amigos. Hoy puedo decir que estoy felizmente bien.-¿Antes no lo eras?-Esta profesión es brava te insume muchas horas, yo amo mi profesión pero no me puede estar consumiendo la vida, la sigo amando, yo creo que ella me sigue amando pero nos respetamos los espacios, no nos asfixiamos. Antes yo era periodista las 24 horas del día, es una carrera que te roba muchos momentos de la vida que no se recuperan más como los primeros pasos de tus hijos, sus primeras palabras, su comienzo en el jardín, todas esas cosas yo no pude vivirlas con mis dos hijos mayores, me las contaba mi mujer. Con la más chica dije basta, a partir de ahora yo también voy a estar y así fue. Estuve en el parto, le cambié los pañales, viví sus primeros pasos. Yo no tengo preferencia con mis hijos pero esa relación ese vínculo que generé con ella desde un principio se nota, hay un feedback que con los otros dos no tengo.-Tu vida sufrió un cambio radical...-Sí dije hay que buscar otra vuelta y ver la vida desde el punto de vista del ser humano, del padre, del abuelo y no del profesional, cosa que cuando uno se entrega a la profesión y la ama, como yo, no es tarea fácil. Pero bueno, recuperé amigos y espacios de mi vida social, hice nuevos amigos. Hoy aprendí que reírse de la cantidad de años vividos es haberlos vivido muy bien, y yo de mis 65 años de vida no tengo mucho porque reír.-¿Has hecho todo lo que has querido?-Sí, lo que a mí me gusta, no lo que yo que yo quisiera, pero lo que a mi me gusta sí. He hecho todo lo que me ha llenado de satisfacción, de vivencias, de experiencias.-¿Te consideras una celebridad?-No, es muy lindo que te reconozcan porque es parte de lo que uno sembró durante 40 años, es un cariño, un mimo al alma. Cuando me dicen yo te veo todos los días o yo te veía cuando decías "hola, tanda de madrugadores" me llena de felicidad. Yo me apoyo mucho en la gente, son los mejores críticos, tienen muy buen ojo, no hay que subestimarlos.-¿Te queda algún sueño por cumplir?-Creo que nada. Una vez vivido todo lo que viví me imagino viajando, conociendo otras culturas, ese tal vez va a ser mi futuro inmediato-¿Cómo es Ricardo Mur?-Un hombre silencioso, soy amigo del silencio y también es mi peor enemigo, soy serio, aunque enfrente de cámara sufro una especie de transformación mágica y por último, tranquilo, cosa que a muchos les gusta y a otros, como el caso de mi mujer que se vuelve loca, no. Silencioso, serio, tranquilo y muy trabajador, ese soy yo.

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