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Fallas de infraestructura y carencia de médicos fueron algunos problemas que el ministro Matías Roby comprobó. Los vecinos piden desde hace muchos años que el Gobierno mejore los servicios de atención primaria.

Prometieron cambios para el centro sanitario de Ugarteche

Carina Luz Pérezperez.carina@diariouno.net.ar

No hay mal que por bien no venga para los vecinos de Ugarteche, Luján, ya que el ministro de Salud, Matías Roby, prometió trabajar en persona sobre el Centro de Salud Nº39 para solucionar cuanto antes la carencia de médicos, de infraestructura y de un servicio de emergencia pensado para ese distrito donde 21 mil personas residen todo el año y otras 7 mil más lo hacen en épocas de cosecha.

“Estoy recaliente”, “Voy a cortar cabezas” y “Los médicos están al pedo” fueron algunas frases que Roby repitió en cuanto micrófono se puso adelante tras presenciar en terreno lo que produce desde hace años la ausencia del Estado en ese centro de salud y en muchos otros del resto de la provincia, tal cual detalló Diario UNO en varias ocasiones. Una pequeña muestra de realidad que movilizó al funcionario y desató su enojo: muchísima gente esperando desde la madrugada para un control de niño sano o un turno de una especialidad, otras mamás en una larguísima fila para recibir leche, médicos sobrepasados de trabajo y otros ausentes, un pozo séptico repleto, bebés en emergencia médica que requerían sí o sí un traslado en ambulancia al Notti por deshidratación por diarrea, o por un cuadro respiratorio muy serio; perros en la sala, lluvia y pobreza en el entorno. Reunión con médicos y vecinos A partir del miércoles 30 de julio habrá una reunión con la mesa de gestión de Ugarteche en la que, según el ministro, buscarán solucionar los problemas de fondo del centro de salud: “Falta de recursos humanos, problemas  de infraestructura, sistema de emergencia y turnos telefónicos y si encontramos irregularidades –se refería a la asistencia de los doctores– tomaré medidas”. Consultado Roby sobre su grado de responsabilidad política sobre el estado del centro de salud y de los restantes, contestó: “Mi responsabilidad es encontrar una solución, no soy responsable por lo que pasó antes”. Y con  vehemencia indicó que “la salud está devastada, desde hace 15 años que no se hace nada y esa es la verdad”. Informó que seguirá recorriendo centros de salud, de hecho ayer también estuvo en Tupungato y en Tunuyán, donde encontró “todo bien”. Cómo se gestó la visita Fue el propio ministro quien contó que había recibido una denuncia vecinal sobre el mal estado edilicio y el mal servicio que prestaba el centro sanitario de Ugarteche. Algunos de los reclamantes integran la mesa de gestión  distrital, una especie de asamblea vecinal que trata los problemas de la zona y donde participan varias organizaciones. Tal denuncia está generada en una feroz interna vecinal, donde una parte defiende la gestión anterior frente al centro de salud, la de Rodolfo Flores, y otra a la actual conductora, la médica de familia Micaela Montero. Durante la visita del ministro también estuvieron presente miembros de la organización barrial Tupac Amaru para quejarse amargamente del trabajo de Montero y el equipo del 39. Pero después el ministro la respaldó frente al grupo y en privado rescatando su corto tiempo frente a la gestión de esta profesional, como también de sus escasos seis meses frente al ministerio. El cóctel perfecto entre internas y fallas del Estado terminaron por aislar al centro de salud, en el que en el lapso de un año ya renunciaron 6 profesionales, algunos muy antiguos y comprometidos con el lugar, como el  pediatra Dardo Puebla. Otra consecuencia de esta pelea interna ha sido la rotura hace pocos días del teléfono, la conexión a internet y la cañería de agua. Montero, hija de la ex dirigente agraria Guillermina Montero, formada en Cuba y con experiencia en medicina comunitaria en la Venezuela de Hugo Chávez, comentó a Diario UNO que una de sus primeras medidas fue  “cambiar todas las cerraduras” y está realizando una auditoría sobre la entrega de leche y de vacunas para aclarar cómo fue el manejo de esos elementos claves. Respecto a la falta de los médicos señalada por Roby, explicó que “ yo llegué 8.40 y el resto de los médicos estaban dentro del tiempo establecido, sólo faltó una doctora, que presentó un certificado médico”. “Para que vea” Como conclusión de todo lo sucedido en la mañana de ayer, Montero dijo que “me parece muy bien que el ministro haya venido, que vea lo que estamos pasando, que vea lo que necesitamos. Estoy muy esperanzada con que  se encuentren soluciones”. Además reconoció que pensó en renunciar por las constantes presiones de un grupo de vecinos, incluso de una toma del gremio ATE hace unas semanas, cuando empezó su gestión, pero desistió porque, dijo, “hay tanto por hacer”.

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