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En el entorno del gobernador Francisco Pérez están seguros de que la Rosada lo castigó por la oposición de Mendoza a aceptar la ley de hidrocarburos que YPF quiere imponer a las provincias impulsada por el CEO de YPF, Miguel Galuccio.

Presidencia empezó a pasar factura a Mendoza por no aceptar el proyecto de ley de YPF

Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

Contra lo que marca la costumbre, el gobernador Francisco Paco Pérez no estuvo esta vez en los anuncios de la presidenta Cristina Fernández en la Casa Rosada. Fue el día después de que venciera el plazo para llegar a un acuerdo con los fondos buitre.

No estuvo ni entre los gobernadores ni entre el amplio y selecto público que presenció los anuncios ni mucho menos entre los militantes que escucharon posteriormente las arengas de la mandataria.

Simplemente, Paco no fue invitado a la Rosada por el Gobierno nacional y fuentes del Ejecutivo provincial confirmaron el jueves que por esa razón no asistió a los actos. La señal de la presidencia fue interpretada, sin lugar a confusión por el gobierno de Pérez, como un “claro castigo” por la oposición a aceptar sin chistar el proyecto de ley de hidrocarburos tal cual lo propone el CEO de YPF, Miguel Galuccio. El gobernador hizo causa común en esta posición política con sus pares petroleros más fuertes y esto, interpretan en el Barrio Cívico, no le gustó nada a la Casa Rosada, que ya empezó a pasar factura.

Para colmo, la internación de urgencia del ministro Julio de Vido le quitó a Pérez el principal interlocutor para revertir la situación.

Los 13 gobernadores que estuvieron ayer en el acto de Cristina fueron los que firmaron la continuidad en el tercer trimestre del convenio de desendeudamiento para las provincias, que la Nación ejecuta desde principios de año, por el cual les posterga los vencimientos y se los refinancia para el año que viene.

Mendoza, Chubut, Neuquén y Río Negro, las cuatro provincias petroleras que no aceptan el proyecto de ley de YPF que regulará la explotación petrolera de aquí en más, fueron las que la Nación dejó fuera de la firma del convenio del jueves.

Es más, Mendoza había rubricado el pacto en los dos primeros trimestres. Ni las afirmaciones oficiales de ayer del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, diciendo que estas provincias firmarán en la segunda etapa convencieron a Francisco Pérez de que fue casualidad.

Evidentemente, el gobernador no reconocerá públicamente la penitencia cristinista, pero en su entorno hay una convicción absoluta de que la pelea con YPF los ha dejado, por ahora, fuera de la  consideración del despacho presidencial.

De hecho ayer, Francisco Pérez estuvo en Buenos Aires, por segunda jornada consecutiva junto con su ministro de Hacienda, Marcelo Costa y ni apareció por el acto.

Afirman que ocupó toda la jornada en reunirse con ministros y funcionarios del gabinete nacional para enderezar esta incómoda posición en la que ha quedado. El panorama es complejo para el Gobierno porque la pulseada entre las provincias petroleras e YPF, tras esta señal presidencial, estaría lejos de resolverse y las diferencias son notorias.

Concretamente, Mendoza y otros Estados provinciales quieren hacer valer su posición de propietarias del petróleo, como lo establece la Constitución de 1994 y se niegan a las condiciones de la petrolera nacional.

Las principales son que YPF pretende que las provincias cobren el mismo porcentaje de regalías, que no facturen Ingresos Brutos a las compañías, que tampoco los municipios donde haya yacimientos cobren tasas sobre la actividad y que las empresas provinciales de energía no participen como socias de las privadas, que extraerán el petróleo.

Son cuatro puntos que Pérez y los otros gobernadores no quieren ceder.

La pelea por el petróleo que Mendoza no está dispuesta a abandonar

El yacimiento de petróleo no convencional tiene una impensada capacidad de producción de 22 mil millones de barriles de crudo sobre una superficie estudiada de 8 mil kilómetros cuadrados.

Y no sería su techo porque la superficie total es de 30 mil kilómetros cuadrados.

Aunque Mendoza, Río Negro y Chubut tengan apenas unas lonjas y Neuquén más del 80% del yacimiento, su magnitud de producción ha provocado que las cuatro provincias se hayan puesto firmes con YPF a la hora de escribir la letra chica del proyecto de ley de hidrocarburos.

Pérez ya dijo: “Con Vaca Muerta hay plata para todos” y no quiere ceder beneficios a futuro.

Correctivo. La presidenta Cristina Fernández no incluyó a Mendoza en el acto de ayer, en el que se firmó el desendeudamiento, al parecer disconforme con la postura de Paco Pérez sobre la ley de hidrocarburos.

No negocia. Miguel Galuccio, titular de la petrolera YPF, quiere que las provincias acepten el proyecto de ley de hidrocarburos tal cual él lo ha concebido y no admitiría las modificaciones propuestas por los gobernadores.

Internado. El ministro Julio De Vido tuvo una emergencia de salud que lo postró en terapia intensiva (ya fue dado de alta, ver página 15), lo que dejó a Francisco Pérez sin el único interlocutor válido para llegar a los oídos de Cristina.

$80 millones. Es el tramo del tercer trimestre de la deuda que Mendoza se quedó sin refinanciar por un total de $320 millones porque el Gobierno nacional dejó fuera del pacto a la Provincia, aunque dicen que ingresará en la segunda etapa.

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