Mendoza Martes, 24 de julio de 2018

Por qué es feriado el 25 de julio en Mendoza

Desde 1976, en esta fecha se conmemora el homenaje al Santo Patrono Santiago. Cuenta la leyenda que asistir a la procesión de Santiago Apóstol es una forma de evitar que la tierra se mueva.

Este miércoles, en Mendoza, miles de personas no irán a trabajar, muchas se quedarán en sus camas durmiendo y varios de ellos ni siquiera saben el motivo del feriado, ni tampoco del mito alrededor de él.

El principio de todo

Cuando se fundó la provincia de Mendoza, Don Pedro del Castillo estableció en el acta que advocaría la iglesia mayor a San Pedro, tomándolo como patrón y abogado de la ciudad. Sin embargo, en la actualidad no es a quien consideramos nuestro patrono protector, ese es un derecho adjudicado al Apóstol Santiago Mayor, uno de los doce apóstoles de Jesús, hermano de Juan el Apóstol.

¿Pero cómo es que San Pedro dejó de ser nuestro patrón y pasamos a venerar al "matamoros"? En un acta con fecha del 24 de julio de 1575, dictada por el entonces Alferez Real Gabriel Cepeda, se hace mención explícita del Apóstol cuando lo nombra "Patrón de las Españas y a quien esta Ciudad tiene por Patrón y Abogado". En esa misma acta se hace referencia a la ceremonia del paseo del estandarte durante los dos días, estableciendo esa fecha para la reiteración anual de esta procesión como festejo establecido definitivamente.

Desde entonces Santiago Apóstol es honrado por los mendocinos como protector ante el fenómeno natural que más nos preocupa, los temblores. Cuenta la leyenda que el 25 de julio hay que asistir a la procesión del Santo Patrono como muestra de gratitud por su protección sino este se enojará canalizando su ira en movimiento telúricos. El 6 de septiembre de 1976, por orden del Gobernador de Facto Jorge Fernandez, se promulgó la Ley Provincial n° 4.081 que declara el 25 de julio feriado provincial no laborable en homenaje al Santo Patrono Santiago.

Durante la tradicional procesión por las calles del micro centro, el pueblo mendocino ha acompañado durante más de 400 años la imagen del Santiago guerrero o "matamoros", que llegó a Mendoza desde España en el año 1600 y muestra al santo sobre un caballo, empuñando una espada y con dos musulmanes a sus pies, tal como se apareció a los españoles que luchaban contra los moros en el año 844.

Esa representativa imagen del Apóstol fue reemplazada en 2001 por la del Peregrino que predicó en Judea y Samaria y que, según sostienen algunos, evangelizó España y organizó su iglesia, otra faceta completamente distinta a la del Patrono montado a caballo en plena lucha. La escultura que preside la tradicional procesión, fue tallada en madera Marta Morader, una monja de la congregación de misioneras Claretianas. Actualmente, ambas imágenes se encuentran en la parroquia de la calle Sarmiento.

Feligreses. Las personas que participaron de la procesión ocuparon una cuadra completa.
Feligreses. Las personas que participaron de la procesión ocuparon una cuadra completa.

Santiago Apóstol y los temblores

- Creer o reventar. El 25 de julio de 2017 el Inpres (Instituto Nacional de Prevención Sísimica) detectó unos 13 temblores en diferentes provincias del país como San Juan, San Luis, Salta, La Rioja o Catamarca, pero ninguno de estos movimientos ocurrió en Mendoza.

- Arizbeth Escamilla tenía sólo dos meses de edad cuando sus padres decidieron que recibiera la "bendición de Dios" por lo que pusieron en marcha los preparativos para que su hija fuera bautizada el 21 de septiembre de 2017 en la iglesia Santiago Apóstol de Atzala, estado de Puebla, a unos 170 kilómetros al sureste de Ciudad de México. Pero durante la ceremonia un sismo de 7.1 de magnitud azotó México y en menos de 30 segundos el techo de piedra de esta iglesia del siglo XVII se vino abajo, dejando sin vida a la pequeña, a su mamá, a su y a otras 9 personas más. El sacerdote y el sacristán que oficiaban la ceremonia lograron sobrevivir.

Ese mismo día, representantes de la Parroquia de Santiago Apóstol en Izúcar de Matamoro, también en el estado de Puebla, pedían auxilio para rescatar de los escombros a su santo patrono. La monumental escultura policromada del Apóstol Santiago y su caballo, de unos tres metros de altura (una de las más grandes del mundo en su tipo), quedaron fragmentados y sepultados entre los restos de la cúpula del templo que se desplomó con el sismo.

Más noticias