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Los representantes de los propietarios se reunirán hoy para analizar propuestas que se conviertan en leyes. Aseguran que tienen poco apoyo oficial para poder instrumentarlas.

Pedirán más control para adolescentes en los salones de fiesta

Por Ignacio Zavala Tellozavala.ignacio@diariouno.net.ar

Preocupados por la gran cantidad de revoltosos adolescentes con los que deben lidiar cada fin de semana y aprovechando el estado público que tomó la situación luego de que el centro comercial Palmares restringiera el ingreso de menores de 18 años a sus locales los viernes y los sábados, los dueños de salones de eventos se reunirán hoy. Pedirán a la Legislatura nuevas normas que regulen el accionar de los chicos y sus padres.

La Bodega del 900 será el punto de encuentro, a las 18, para empresarios, padres y los propios protagonistas: los adolescentes tan cuestionados en los últimos días. Es que los empresarios de la diversión nocturna están cansados de tolerar a escurridizos jóvenes que llegan a los cumpleaños y las fiestas de egresados sin invitación. “Depositados” por sus padres en las puertas de los salones, intentan por todos los medios colarse, pero al toparse con la seguridad optan por quedarse en las afueras y, en ocasiones, provocan disturbios. “Los padres dejan a los chicos en la puerta y se van, ni se fijan si están invitados. A las 7 de la mañana los chicos todavía están en la calle porque no han podido ingresar. Lo peor es que hay algunos de 14 años que vienen con la previa y ya entran mal al baile”, asegura preocupado Fabián Manzur, dueño del salón Hostal de los Andes, quien optó por dejar de realizar cenas de egresados por los daños que provocaban los chicos y la nula demanda que tuvo luego de que decidiera no venderles alcohol. “Hoy la diversión pasa pura y exclusivamente por el alcohol”, acota convencido. Manzur es uno de los empresarios que el año pasado presentó un petitorio en la Legislatura detallando la problemática luego de que un numeroso grupo de jóvenes atacara a pedradas un salón de Guaymallén. Pero esta vez irán más allá y propondrán medidas específicas que puedan convertirse en normas o aplicar algunas que no se utilizan. Algunas ideas “Una de las propuestas que llevo para que sea ley es que quien organice la fiesta entregue la lista de invitados en la que figure el DNI del menor y un número de teléfono para ubicar a los padres en caso de que tengan algún  problema. Pero eso tiene que ser ley, porque si no, no me va a contratar nadie”, se sincera Manzur. Y agrega: “Otra propuesta es que se implemente una ley para que los padres se hagan responsables de los daños que hacen los hijos. En Europa está la ley restauradora: el gobierno le hace pagar una multa al padre y hacer trabajo comunitario al joven”. Pero a veces ni los salones ni los chicos infringen la ley, ya que se trata de quienes han cumplido 18 y, justamente, festejan ese momento bisagra en sus vidas. “A pesar de tener 18 años y  no incumplir la ley, los chicos se desbocan. Hay criaturas que están con coma alcohólico”, detalla el empresario. El presidente de la asociación de empresas de salones de fiestas y de banquetes de Mendoza, Andrés Frugoni, coincide con su par en que el problema involucra a toda la sociedad, incluyendo a los padres y docentes de los jovencitos. Pero asegura que la falta de acompañamiento del Estado es el mayor obstáculo a superar. “Hace más de un año venimos tratando la problemática, pero tenemos muy poco resultado a nivel oficial. La idea es discutir y ver qué soluciones se pueden dar, pero de nada sirven las propuestas sin una ley que las apoye”,  sentencia Frugoni. Las convocatorias por la redes sociales, otra arista del problema Algo que notaron los gerentes de Palmares al decidir condicionar el ingreso de menores fue que se congregaban a través de las redes  sociales. Los adolescentes también utilizan la web para comunicar sobre alguna fiesta e intentar entrar en masa, sin invitación. “Se enteran que hay una fiesta y tenés en la puerta del salón a 200 chicos”, aseguran los empresarios. Un hecho trágico se produjo el fin de semana cuando un chico de 19 años fue asesinado en Godoy Cruz en una fiesta convocada por Facebook. Otra tendencia es la realización de “fiestas nómades”: se reúnen en una casa alquilada, sin tener la habilitación necesaria y sin control adulto. No le compete al Estado regular eventos privados La respuesta oficial que reclaman los empresarios no puede darse en muchos casos, ya que se trata de fiestas privadas, por lo que organismos como la Dirección de Juventud, a través de la subdirección de Control de Eventos no tienen competencia para regular. Según explicó el director del área, César Maturano, “la Ley 8.296 en tiende que en todo local de esparcimiento y evento en el que el Estado puede intervenir es cuando el ingres es público, cuando hay cobro de una taquilla y donde hay venta de bebidas alcohólicas”. Pero los cumpleaños y fiestas privadas quedan exceptuadas de la norma. Quienes llevan el control de esos espacios son las diferentes áreas de los municipios. Para Maturano, “el problema de la conducta de los jóvenes existe hoy y existió siempre”. Sin embargo, coincide con los empresarios en la importancia de rol paterno en el control de los jóvenes. “Hay una ausencia de la responsabilidad de los padres frente a la conducta de los hijos”, opinó. Y advirtió: “Muchas veces detrás de fines legales hay otros intereses a los que estamos atentos juntamente con el Inadi y otros organismos para garantizar que no se den situaciones discriminatorias”. Dónde y cuándo Encuentro. Empresarios de salones de eventos, padres y adolescentes se reunirán hoy a las 18 en la Bodega del 900, un salón ubicado en la esquina del Acceso Este y Urquiza de Guaymallén. Allí buscarán soluciones a los conflictos que se producen hace tiempo.

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