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El ministro de esa cartera, Rolando Baldasso, dijo que si se destinan $500 millones para pagar deuda y el resto para obras, estarán muy ajustados. La prioridad es vivienda.

Para Infraestructura, el endeudamiento autorizado es escaso

Laura Zulián

zulian.laura@diariouno.net.ar

La resolución del conflicto entre radicales y oficialismo abre ahora un nuevo punto de debate sobre el destino que tendrá el financiamiento que el Gobierno saldrá a buscar una vez que se apruebe el presupuesto. Los $800 millones serán, seguramente, muy codiciados por los distintos ministerios.

El viernes, cuando en la Legislatura los representantes de la UCR y del PJ anunciaron que habían llegado a un arreglo y fijaron el monto que le autorizarán al Gobierno para que se endeude, sólo dieron algunos apuntes acerca del destino que tendrán esos fondos.

El vicegobernador, Carlos Ciurca, explicó ayer y enumeró cuáles son las intenciones que se pretenden para ese dinero. Dijo que el destino incluye pago de amortización de la deuda –el gobernador había dicho $500 millones  y seguramente se va a pagar eso, aclaró– también sostuvo que se ha considerado vivienda, obra pública, la capitalización del Fondo para la Transformación y Crecimiento, el sostenimiento del empleo rural, y los subsidios  para el Fondo Solidario Agrícola, AYSAM y el Transporte.

“Vamos a ver cómo lo adecuamos. Ahora hay que salir a trabajar el crédito”, agregó, y es justamente en la adecuación del gasto, en su destino, en lo que tendrán que ponerse de acuerdo legisladores cuando se comience a debatir la ley que marca la pauta de gastos de Mendoza.

Si, como dijo Paco Pérez y reafirmó Ciurca, se ocupan $500 millones para el pago de los compromisos que ya tiene tomados el Gobierno, sólo quedarán $300 millones para todo lo demás.

Rolando Baldasso, ministro de Infraestructura, señaló como un punto positivo de este acuerdo que se podrán poner en marcha aquellas obras que ya tenían aprobados créditos específicos, como es el caso de la tercera  trocha del Acceso Sur.

Recordó que su cartera había solicitado, sólo para las obras, el mismo monto que fue autorizado para todo. “Si lo que quedan son esos $300 millones, realmente es muy escaso, vamos a tener que hacer malabares y sobre  todo si tenemos en cuenta que los costos de la producción van subiendo”, dijo el funcionario, quien estimó que mañana se sentará a hablar con su par de Hacienda, Marcelo Costa, para evaluar números.

Aún con este  panorama, Baldasso dijo que el orden de prioridades será viviendas, salud y escuelas, en la contraparte que la Provincia tiene que poner en cada una de estas obras. “Puede haber algo de rutas, pero es  mínimo”, agregó. El ministro dijo que sólo para el IPV necesitan $250 millones.

Subsidios

En el centro de la tormenta por la puja por el endeudamiento, el ministro de Transporte, Diego Martínez Palau, dijo que si se reasignaban partidas peligraba el subsidio que la Provincia le da al transporte. Desde esta cartera  aclararon que el dinero destinado al Fondo Compensador del Transporte no depende del endeudamiento en forma directa.

En la pauta de gastos 2013, publicada en el Boletín Oficial, este subsidio se constituyó por $369.614.200, que destina la Provincia de acuerdo con la Ley 7.200 y cuyo capital proviene de “una partida presupuestaria de importe  equivalente a la suma de Impuesto al Automotor, Ingresos Brutos e Inmobiliario, que les corresponde abonar a las empresas concesionarias del Servicio del Transporte Público de Pasajeros Urbano y Conurbano” (eso son $9.614.200) más “los montos correspondientes a la venta de unidades adquiridas por el Estado” por $360.000.000.

El gobernador también había dicho que necesitaban $100 millones para subsidiar a AYSAM.

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