Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar
La mujer, que denunció haber sido atacada en un geriátrico, está ahora en el Sanatorio Argentino. Desde La Casita de los Abuelos aseguran que no existió tal ataque.
Orfilia Orozco sostiene que dice la verdad sobre la golpiza que sufrió

“Yo digo la verdad”, dijo ayer Orfilia Orozco (66) antes de ser internada en el Sanatorio Argentino, donde le realizarán una serie de curaciones y estudios médicos para evaluar las lesiones que le produjo lo que ella misma indica como una brutal golpiza a manos de una de las enfermeras que la cuidaba en un hogar de ancianos.
En una silla de ruedas y mientras estaba dialogando con este medio todavía en la vereda, la mujer fue reconocida por muchos peatones que se detuvieron a darle muestras de afecto y solidaridad.
“Desde el PAMI decidieron que quede internada, ya que debe someterse a muchos estudios y curaciones y es mucho mejor y seguro para ella que esté aquí”, dijo María Celia Nebot, cuñada de Ofilia. “Los forenses y los médicos particulares coincidieron en que las lesiones que tiene son producto de golpes y patadas”, dijo la mujer “y ahora la Fiscalía está esperando que se completen estos estudios médicos para tomar medidas”, indicó.
Orfilia se movilizaba por sí misma antes de la agresión, pero ahora apenas se puede parar y tiene un permanente temblor en su mano izquierda. “Esto no es solo por los golpes, sino por el profundo shock psicológico, del que todavía no logra salir”, dijo la familiar.
Orfilia habla en voz muy baja, casi en un susurro, pero está orientada perfectamente y su relato es coherente y no tiene lagunas. “Sabe quien la golpeó y en qué momento”, dijo María Celia.
En el hogar de ancianos La Casita de los Abuelos, en estas horas se acercaron varias familias para retirar a sus ancianos de allí, pese a que desde la dirección de ese hogar se ha sostenido que la mujer sufrió esas heridas “cuando se cayó de la cama” y negaron rotundamente que haya sido castigada.
Todo comenzó el martes 11 cuando Érica Molina (33), una de las hijas de Orfilia, fue hasta el hogar. “Cuando llegué me dijeron en la entrada que no me asuste, pero que mi mamá se había caído de la cama”. Pero esa supuesta caída le había desfigurado la cara, tenía también golpes en el pecho y una marca en el cuello.
Orfilia le contó a su hija que había sido atacada en la madrugada del viernes anterior por una enfermera, de la que dio nombre y apellido.
El jueves 13, Érica denunció el hecho en la Unidad Fiscal de San Martín, que dio inicio a la causa 119.183, que ya cuenta con los informes médicos forenses.