Alejandro Gil, subsecretario de Relaciones con la Comunidad, constató el lunes que existió un llamado al 911 el sábado a las 21.28 que alertó que estaban los chiquitos solos en la calle Paraná y Corredor del Oeste. Y que luego a las 21.31 ingresó otro llamado sobre el aviso del siniestro: habían atropellado a Julito, de 4 años.
Niño atropellado en el Corredor del Oeste: “En este caso fallaron las políticas públicas”
“Fue imposible coordinar una acción en dos minutos treinta, fue un lapso muy corto, el móvil se estaba desplazando para corroborar la denuncia y no alcanzó a llegar al lugar cuando ya se había producido el fatal accidente”, lamentó Gil.
El funcionario reconoció que, en general, ante los casos de chicos en situación de calle es difícil coordinar con los OAL.
“Hay casos en que damos aviso y no hay respuesta si el chico no está en un peligro inminente. Tienen una persona en la guardia de cada departamento y es difícil, nos cuesta prevenir a nosotros, me imagino a ellos”, disparó.
El funcionario admitió: “Creo que si en esta familia, con una situación económica tan complicada, no pudimos controlar que no trabajaran los chicos, fallaron las políticas públicas”.