En febrero de 2016 Nancy Roldán junto con Agustín Guillot (también utiliza prótesis) y con los guías Pablo Tapia y Leandro Ignacio, subió caminando hasta el pie del Aconcagua (6.962 metros), más precisamente hasta la Plaza Francia (4.200 metros), en la base de la pared sur del cerro.
El objetivo de aquella hazaña fue el de difundir la práctica del montañismo adaptado en .
Nancy está próxima a recibirse de guía nacional de Turismo, pero desde hace ya cuatro años trabaja como auxiliar de los guardaparques del Parque Aconcagua.
Sin pensar en las limitaciones que podría significarle tener una prótesis como pierna derecha, emprendieron la aventura con el propósito de que todas las personas que tengan algún tipo de discapacidad se contagien e inicien en la práctica deportiva.
