Por Alejandra Adiadi.alejandra@diariouno.net.ar
“La gente nos decía que nos estaban esperando. Hasta nos regalaron un pan que nos habían cocinado. A mí me encanta hacer esto”, contó emocionada Dalma Méndez (8), acerca de la experiencia que vivió junto con sus primos y su abuela al ser parte de las “Misiones familiares 2014” que coparon Gualtallary, un distrito de Tupungato. Como ella, más de 90 niños y jóvenes de Tupungato se animaron a instalarse durante la primera semana del receso invernal en este distrito como parte de la iniciativa que la parroquia Nuestra Señora del Socorro viene desarrollando desde hace varios años y que se ha vuelto un clásico para las vacaciones de invierno.
“Hace un mes éramos sólo 15 los inscriptos y terminamos siendo el doble de los del año pasado. Hasta hubo un grupo de amigos de una escuela que se animaron a venir y vivir esta experiencia”, expresó Antonella Giaquinta, una de las jóvenes que coordinaron estas misiones, que requirieron de mucha organización y que se venían planeando desde principios de año. En palabras de Gian Villegas (16), misionar es “darle a conocer a la gente lo que sabemos sobre Jesús, invitándolos a la iglesia, hablando con ellos, escuchándolos”. Sin embargo, la definición se completa con los aprendizajes que ellos rescatan de esta actividad que eligieron como prioridad para sus vacaciones. “Cuando vemos que con tan poquito son tan felices aprendemos a ver la vida de otra manera, a valorar lo que tenemos, a seguir adelante y a no bajar los brazos”, agregó Brian Balverde. Organización y actividades Guiados por el padre Leo Di Carlo y organizados en familias que armaron junto con varios matrimonios, estos misioneros, que tienen entre 8 y 21 años, se distribuyeron las zonas que conforman el distrito Gualtallary, organizando la agenda para que durante varios días pudieran visitar a los vecinos, promover la evangelización casa por casa y buscar, también, ayudarlos e invitarlos a compartir con ellos algunos encuentros. “Pusimos una pantalla y vimos el partido de la Selección todos juntos, también hicimos actividades con los niños y organizamos una mateada”, describió Aixa con respecto a lo que organizaron para la comunidad, además de una jornada de bautismos y de las misas que se ofrecieron para estos pobladores que habitan un sector de Tupungato donde conviven los megaemprendimientos turísticos y enológicos con barriadas de casas precarias y con urgencias en materia de salud, infraestructura y servicios. Ellos usaron las instalaciones de la escuela Hermenegildo Hidalgo para compartir esta experiencia, que se inició el domingo 6 de julio y que concluyó ayer. “Quisiera que todos los jóvenes pudieran vivir esto porque es una experiencia que no se olvidan más, por el amor, la unión que comparten. Acá hay una misión también adentro que hace que vuelvan a sus casas valorando a la familia, la salud, lo que tienen”, concluyó Eduardo Giuliani, en nombre de los cinco matrimonios que participaron en esta oportunidad. Urgencias Clásico. La parroquia Nuestra Señora del Socorro viene desarrollando esta actividad desde hace varios años, que se ha vuelto un infaltable de las vacaciones de invierno. En el Valle de Uco. Gualtallary es un sector de Tupungato donde conviven los megaemprendimientos turísticos y enológicos con barriadas de casas precarias y con urgencias en salud. Acercarse al prójimo. La iniciativa es de la parroquia Nuestra Señora del Socorro, guiada por el padre Leo Di Carlo. Estos misioneros de entre 8 y 21 años se organizaron en familias que armaron junto con varios matrimonios. Comentaron que llevaron “la palabra de Jesús”. También hubo una jornada de bautismos y se ofició una misa.
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Así, entusiasmados, salían todas la mañanas a evangelizar.
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El grupo completo buscó retratar la experiencia 2014 en Gualtallary.
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Algunos de los misioneros posan junto con los niños de la zona con quienes realizaron varias de las actividades.
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Vamos a zonas rurales similares pero acá a pesar de la realidad social que viven encontramos gente que tiene fe y que nos está esperando y nos abre las puertas” (Octavio Coria -21-)
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Cuando uno sale del centro se encuentra con la verdadera realidad. Lo lindo es ver cómo regalándoles un rato, una visita, les sacamos una sonrisa” (Nicolás Alcaraz -21-)