Un contingente de 52 personas que había viajado a la celebración del 34° aniversario de la Virgen de San Nicolás retornará a recién en la noche de este martes luego de tener que sufrir varios inconvenientes.
Según relató una de las pasajeras, en el viaje de ida a Buenos Aires ya sentía ruidos extraños cuando el conductor intentaba poner los cambios. Cuando volvían a Mendoza en la misma unidad de Trasporte Uspallata, el vehículo se rompió y debieron pasar la noche en la terminal de Venado Tuerto.
La mujer también comentó que el refuerzo enviado por la empresa en la mañana de este martes estaba en muy mal estado y no cumplía con las medidas de seguridad necesarias.
"Cuando empezamos a cargaar los bolsos nos dimos cuenta que la bodega estaba llena de agua. Una vez que subimos nos encontramos con agua en el piso y algunos de los asientos mojados. El baño estaba inhabilitado y no todos los asientos tenían cinturón de seguridad", narró la pasajera a Radio Nihuil.
Por estos motivos, el contingente decidió al conductor detenerse y dar parte a la policía. La testigo aseguró que los uniformados de la localidad santafesina le realizaron un acta a la empresa al constatar esta situación.
La versión de la empresa
Desde la empresa, Alberto Ruggeri conversó con Radio Nihuil y justificó la situación: "son fierros, se rompen".
Además argumentó que el micro estaba mojado porque "el clima de Mendoza es seco y se resacan los burletes entonces se filtra el agua".
Con respecto a las más de 12 horas que pasó el contingente varado en la terminal de Venado Tuerto, Ruggeri señaló que "le proveímos comida y están alojados en la terminal. Otra cosa no podemos hacer. Milagros no podemos hacer".
En tanto desmintió que las unidades no cuenten con cinturón de seguridad: "Tenemos una persona que verificar que todos los colectivos los tengan pero la gente lo mete para adentro porque les molesta".
