Mendoza Jueves, 18 de octubre de 2018

Marcelino Iglesias insistirá en trasladar una fábrica de jabones

Está ubicada en el distrito Pedro Molina y permanece en conflicto desde hace años con los vecinos, que denuncian olores nauseabundos y plagas de moscas y ratas en la zona.

La fábrica de jabones López, ubicada en el distrito Pedro Molina de Guaymallén, sigue en el foco del conflicto con los vecinos y la Municipalidad, ya que su propietario se niega a trasladar la empresa. Desde la comuna informaron que insistirán en la mudanza del edificio, que según los residentes de la zona produce olores nauseabundos e invasiones de moscas y ratas.

La historia lleva varias décadas de conflicto, pero se agravó a principios de año, cuando en enero la Municipalidad decidió clausurar la fábrica hasta tanto sus dueños no presentaran un plan de obras para mitigar las molestias denunciadas por los vecinos. Las puertas estuvieron cerradas apenas un mes, ya que rápidamente el propietario, José López, presentó el plan solicitado y volvió a poner en marcha su empresa.

Sin embargo, desde la comuna insisten en que esa fábrica no puede estar emplazada en el lugar que está, ya que es residencial, aunque cuando se instalaron hace más de 40 años sí lo hubieran tenido permitido.

El subsecretario de Ambiente y Energía de Guaymallén, Leandro Maldonado, aseguró que hace poco más de un mes se realizó una inspección conjunta con la dirección de Comercio donde chequearon que se habían realizado mejoras en el interior de la fábrica respecto del proceso productivo, con lo cual disminuyeron la cantidad de olores que se generan en la zona aledaña, aunque eso no alcanzará para que puedan quedarse.

"El propietario presentó un plan de mejora con un cronograma de obras que fuimos verificando in situ que se cumpla. Paralelamente, invitamos lo invitamos a reuniones con Desarrollo Económico para buscar financiamiento, créditos blandos, o la manera de concretar el traslado de, porque a pesar de las mejoras, nuestro objetivo es que se la empresa se mude", agregó Maldonado.

A pesar de las invitaciones por medio de notificaciones, la comuna no recibió aún respuestas de parte del propietario, que tampoco quiso hacer declaraciones ante la consulta de Diario UNO.

"Nosotros hemos acompañado a los vecinos y al propietario porque entendemos la cantidad de puestos de trabajo que implica que la fábrica esté en actividad. Queremos dar respuesta y solucionar el tema, por eso ponemos todas las herramientas que tenemos a la mano para solucionarlo. Les exigimos al propietario que realice todas las mejoras porque tampoco le damos prioridad a ninguna empresa o planta que presente este tipo de problemas", dijo Maldonado.

El objetivo de la comuna es que el tema se resuelva lo antes posible, y en el caso de que el propietario acepte trasladarse, están dispuestos a apoyarlo económicamente para solventar los gastos.

Esperan confiados

Los vecinos de la fábrica que está instalada en las calles Figueroa Alcorta y Río Negro conformaron hace tiempo una especie de unión vecinal para pedir el traslado de la empresa.

Si bien saben que el proceso no será inmediato, aseguran estar confiados por el hecho de que por primera vez fueron escuchados por la Municipalidad y ven que están actuando al respecto.

"Tenemos claro que no será de un día para el otro, pero que la Municipalidad haya actuado después de tantos años es muy importante", expresó Daniel, uno de los vecinos.

La idea de los residentes del lugar es que el traslado se produzca cuanto antes pero, a pesar de las demoras, están convencidos que está vez sí conseguirán que la mudanza se concrete.

"Hicieron las investigaciones que tenían que hacer y se dieron cuenta que la fábrica no puede estar ahí. Nosotros vivimos entre ratas y olores nauseabundos, porque paran camiones con desechos de animales podridos, entonces también estamos invadidos por moscas", cerró Daniel.

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