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Quieren saber “a quién acudir” para que se haga cargo de quienes hagan daño o estén borrachos. Los empresarios se reunieron con el ministro de Seguridad para solicitar una rápida batería de acciones.

Los dueños de boliches quieren un protocolo de seguridad para las fiestas de adolescentes

Por Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar

El armado de un protocolo de seguridad que los dueños de los salones de fiestas puedan seguir ante ciertas situaciones y un programa de capacitación para los guardias de seguridad privada que trabajan en eventos nocturnos con adolescentes son dos de las medidas que los empresarios le propusieron ayer al ministro de Seguridad, Leonardo Comperatore. El tema fue planteado por los dueños como algo “urgente” debido a que la temporada alta arranca en primavera y quieren definiciones antes de setiembre.

El paquete de medidas que armó la Asociación de Propietarios de Salones de Fiesta y Empresas de Banquetes (Aprosafyb) incluye además el impulso a un proyecto de ley presentado en mayo con el que se pretende que los  padres se hagan cargo de los daños materiales que puedan causar sus hijos en fiestas privadas, y la implementación de lo que ellos llamaron un “sistema de guarda”. Los dueños de los salones plantean que los padres “deben involucrarse en las fiestas de egresados y cumpleaños porque muchas veces los utilizan como una guardería de niños. Hay que empezar a ponerles límites a los chicos para que no se sientan omnipotentes en todos lados”, lanzó Fabián Manzur, tesorero y vocero de la asociación. Protocolo y capacitación Manzur explicó a UNO que el protocolo que piden debe contemplar que “si algún chico produce algún desmán o llega en estado de alcoholemia podamos acudir a algún ente para que se responsabilice de ese adolescente y llame al padre para que lo retire. Comperatore nos explicó que llevar a la comisaría a un adolescente no es conveniente y que la DINAF (Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia) es la que puede intervenir. Por eso convocaremos a una reunión con el Ministerio de Desarrollo”. El jueves 10 de julio habrá otro encuentro, esta vez entre dueños de los salones y empresas de seguridad habilitadas por el ministerio para prestar el servicio en eventos privados. En ella pretenden avanzar en una suerte de  “capacitación progresiva” de los guardias, que en un principio sería de tres meses. “La idea es que el personal sepa cómo actuar ante determinadas situaciones y luego extender la propuesta para profesionalizar a la  seguridad para que cumplan el rol de prevención y no de patovica”, completó el vocero de los empresarios. Sobre el pedido a la DGE Entre las acciones planteadas a Comperatore, los saloneros pidieron reunirse con la directora general de Escuelas, María Inés Abrile de Vollmer, para avanzar con un “programa de concientización para que desde los colegios  se les inculque a los jóvenes, por ejemplo, que cuando cometen un desmán en la vía pública repercute en el resto de la sociedad”. Diario UNO se contactó con la DGE, organismo que prefirió guardarse comentarios hasta conocer de qué se trata en concreto el pedido. Sin embargo, remarcaron que siempre colaboran con el trabajo interministerial y que se  hace una tarea muy fuerte desde hace tiempo en cuanto a las normas de convivencia. Un ejemplo de ello es el nuevo Protocolo Provincial de Convivencia Escolar, por el cual ya no existen amonestaciones y los alumnos tienen  la posibilidad de resarcir el daño hecho. Otro punto Los empresarios pidieron también reunirse con centros de estudiantes, preceptores y profesores de Educación Física porque “tienen un contacto fluido con los adolescentes y queremos que se los concientice a través del  colegio”, dijo Manzur. Al respecto Nacho Palero (17), vicepresidente del Centro de Estudiantes del colegio Vicente Zapata, opinó que sería muy positivo llevar adelante un encuentro y remarcó que lo mejor sería fomentar el diálogo entre padres e hijos para evitar situaciones indeseables. “Yo salgo a bailar y a mi papá le aviso dónde estoy. Apenas llego al lugar después de la fiesta lo llamo dos segundos o le mando un mensaje para que se  quede tranquilo. Es una cuestión de comunicación también. Hay padres que se esfuerzan por hacernos tomar conciencia y otro que no”. El “sistema de guarda” Otro de los planteos de los dueños fue implementar un “sistema de guarda” que consiste en que el padre que deja a los chicos en la fiesta se responsabilice no sólo de su hijo sino de los demás adolescentes que acercó hasta el lugar: “Al momento de llegar al salón el adulto se tiene que bajar, verificar que su hija y amigas estén en la lista de invitados, ingresar a las chicas al salón y dejar su número de teléfono y sus datos a la persona de  seguridad que está en la puerta con el ingreso. Se hace responsable de los menores que está llevando. Sabemos que los chicos hacen que los padres los dejen a una cuadra del lugar y luego se toman una trafic y se van a otro lado. Les estamos ayudando a los padres también”, aseguró Manzur. OpinaInadi MendozaValeria Martínez“Pareciera que se quiere buscar la intimidación” Habría que pensar o atender a las especificidades de cada uno de los casos, los lugares y las situaciones particulares pero en sí se tiene una imagen de los niños y adolescentes como objetos de protección y no como  sujetos de derecho. Hay una línea muy fina con esta tendencia de hacer intervenir a las fuerzas de seguridad en todo esto y también pedir que se den datos personales... pareciera que lo que se quiere es buscar la  intimidación. Acá se cruzan muchas cuestiones. Medidas como las que se implementaron en Palmares Open Mall (no dejar a ingresar a menores sin adultos viernes y sábado) tienden a generar o reforzar un estereotipo que muchas veces no tiene fundamento en lo real o no tiene antecedentes legales, que es que cualquier menor es en potencia y a priori alguien tendiente a generar disturbios y refuerza esta imagen de los jóvenes como un objeto de protección en lugar de sujeto de derecho. AnalizaPresidenta del Consejo de NiñezMarta Salcedo“Los adultos somos los formadores y los que tenemos que cambiar” Hay que analizar qué otras estrategias se pueden usar para que los chicos tengan un momento para disfrutar entre ellos y con sus pares, porque eso es indispensable para la socialización, y que eso no signifique una  molestia para otro. También debemos poder reconocer las dificultades que estamos teniendo los adultos con relación a los adolescentes. Asumir que los chicos son producto de toda una sociedad que responde con violencia a las cosas y que los adultos somos formadores y los que tenemos que cambiar de actitud. Que los padres nos hagamos responsables de las acciones de los hijos me parece bien, pero eso no quiere decir suplantarlos. Con los adolescentes pasa lo mismo que con los adultos. Hay algunos chicos que en algunas oportunidades cometen algún desmán pero conocemos experiencias riquísimas de chicos solidarios que se preocupan por las cosas de su comunidad. Sí nos preocupa esta imagen que se tiene de ellos. Hay pintadas en algunas paredes que dicen: “No somos peligrosos, estamos en peligro” y creo que es una síntesis de lo que les está pasando a los adolescentes. Propuestas Protocolo de seguridad. Los dueños de salones quieren crear un mecanismo para poder llamar a algún ente oficial que se ocupe de los jóvenes involucrados en situaciones problemáticas. Capacitación. Quieren que los guardias privados sean formados para actuar en situaciones puntuales que se dan en fiestas a las que acuden adolescentes. Concientización. Solicitaron que la DGE colabore con ellos y refuerce ciertas normas de convivencia en los jóvenes. También quieren reunirse con profesores, preceptores y centros de estudiantes. proyecto de ley. Insistieron en que se sancione antes de setiembre una ley que propone multar a padres por desmanes cometidos por sus hijos y prevé agilizar las sentencias dándoles competencia a los juzgados de paz en torno al Código de Faltas.

Insisten en un proyecto de leyEn la reunión que ayer mantuvieron dueños de salones de fiesta con el ministro de Seguridad, Leonardo Comperatore, y legisladores, los empresarios insistieron en que se dé impulso a un proyecto de ley que desde mayo espera su tratamiento en la Legislatura provincial.

Se trata de la iniciativa presentada por el justicialista Claudio Díaz que propone multar a los padres cuyos hijos hayan provocado desmanes o disturbios en fiestas o reuniones. La norma, que se encuentra en Legislación y Asuntos Constitucionales, prevé agilizar la resolución de las causas dándoles competencia a los juzgados de paz en torno al Código de Faltas. También se apunta a que los  adolescentes estén obligados a presentar su DNI para que se corrobore que está invitado al evento y que el adulto responsable deje un teléfono de contacto para cualquier eventualidad. “Pedí una modificación del Código de Faltas para que los jueces de paz puedan actuar en estos casos ya que los juzgados de faltas están abarrotados por accidentes de tránsito. Estoy haciendo todo lo que está a mi alcance para que salga lo antes posible. Hay muchas cosas que ya están vigentes en el Código de Faltas y no se aplican. Por ejemplo, en el caso de que el adolescente tenga 18 años se lo puede llevar a la comisaría y ponerlo a  disposición del juez, pero no suele hacerse”, aseguró el autor del proyecto, Claudio Díaz. 

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