Por Mariana Gilgil.mariana@diariouno.net.ar
Se manejan desde un smartphone o tableta y tienen un costo de $9.000. Existe un vacío legal sobre su uso aéreo.
Los drones de uso doméstico ya se venden en Mendoza

Los drones, esos vehículos aéreos no tripulados a control remoto, para satisfacer rutinas de uso hogareño, ya se venden en Mendoza. El costo de este dispositivo es de $9.000.
En el caso de los equipos destinados al ámbito doméstico se manejan desde un smartphone o una tableta, con iOS o Android, e incluyen un pequeño módem que emite una señal de Wi-Fi que vincula los dos equipos.
Además, se les puede agregar un pendrive para guardar datos o un GPS para marcar un punto específico en el mapa (aunque esté fuera del alcance) y retorne al punto de partida.
Aunque los servicios y funciones que ofrecen son de amplio espectro, hay que destacar que existe también un vacío legal sobre su explotación en espacios aéreos.
Este “abejorro”, que es de cuatro hélices para otorgarle un mayor equilibrio al sistema de estabilización, está alimentado por baterías recargables que proporcionan unos 30 minutos de autonomía de vuelo por carga, explicó Germán Lisantti, encargado de técnica del local de Compumundo, en el Mendoza Plaza Shopping.
El modelo, que llegó primero a la Argentina y que también se consigue en nuestra provincia, es el AR Drone 2.0 de la marca Parrot, de unos 45x45cm, con un peso aproximado de 700 gramos, está construido con telgopor, fibra de carbono y plástico.
“Hace dos meses que llegó a Mendoza y hay muchas consultas de interesados. En especial son los padres con sus hijos quienes más lo piden, pero es un producto caro, no todos pueden acceder a la compra”, dijo Lisantti.
Otro detalle es que tiene dos métodos de grabación, a través de tarjeta de memoria o con uso de pendrive.
El controlador de vuelo se consigue a través de la aplicación gratuita FreeFlight, disponible en Google Play y en Play Store.
Para registrar todo a su paso cuenta con dos cámaras: una frontal de 1.280 por 720 píxeles (720p o HD Ready) con una lente gran angular de 92 grados, y otra QVGA de 320 por 210, para medir la velocidad de tierra.
Estas se pueden filmar o tomar imágenes en tiempo real y seguir en directo desde la pantalla del dispositivo que lo comanda, todo lo que ocurre desde un plano cenital.
El alcance de enlace cubre un radio de 50 metros a la redonda. Si el aparato queda fuera de cobertura –algo común ya que cuenta un gran poder de aceleración– automáticamente se posicionará en un modo estabilizado sin avances.
Al no incluir joysticks se puede controlar mediante los movimientos del dispositivo o por dos controles táctiles que aparecen en la pantalla.