Mendoza Domingo, 12 de agosto de 2018

Los dos mendocinos que viajaron al Ártico en cuatro autos eléctricos

Martín Orozco (36) y Manuel Bustelo (41) completaron la travesía de más de 4.400 kilómetros de Londres a Noruega

Manuel Bustelo (41) y Martín Orozco (36) cumplieron el objetivo. Los mendocinos formaron parte de un grupo de expedición que, con el fin de concientizar sobre el cuidado de los océanos, viajaron desde Londres hasta el punto más nórdico de Noruega en autos eléctricos. Tras dos semanas de viaje completaron el desafío que comprendió más de 4.400 kilómetros, donde se toparon con grandes desafíos.

Siete personas de variadas nacionalidades, la misma cantidad de países recorridos y cuatro vehículos eléctricos distintos entre sí, fueron los componentes principales del viaje que comenzó el 16 de julio y culminó el 31 del mismo mes en Nordkapp, el punto continental más al norte de Europa, atravesando el círculo Polar Ártico.

Al viajar en dos autos marca Tesla (diferentes modelos), un Nissan y un BMW, todos con diferentes capacidades de carga y duración de baterías, la incógnita principal era saber si iban a poder mantenerse unidos como grupo para llegar al mismo tiempo. Sin embargo, y a pesar de algunas complicaciones, lo consiguieron. "Hubo tramos en los que fuimos en caravana y otros en los que nos movíamos alternadamente, es decir mientras uno avanzaba otros se quedaban recargando y nos encontrábamos en algún punto o en cierta cantidad de horas", explicó el aventurero Bustelo, que desde hace 20 años vive en Europa y que ya había recorrido varias provincias de España pero en motos eléctricas.

Dormir en estacionamientos

Una de las complicaciones más grandes la tuvieron al cruzar Suecia, país en el que los puntos de recarga para autos eléctricos son muchos, pero no funcionan eficientemente. Por ese motivo, algunas veces los planes no salían según lo que se había calculado respecto de horas y distancias recorridas.

"Nos pasó de no siempre llegar a donde queríamos y varios días retrasarnos. Incluso tener que dormir en lugares improvisados, como en el parking de un IKEA, que son las cadenas suecas que venden muebles y artículos para el hogar. En los parkings tienen puntos de recarga y cuando entramos a Suecia llegamos con la energía justa y tuvimos que quedarnos durmiendo al lado de los autos en bolsas de dormir esperando que se cargaran", agregó Bustelo.

Metas cumplidas

La meta principal del desafío era comprobar que se podía hacer un viaje cruzando siete países de Europa (Inglaterra, Bélgica, Holanda, Alemania, Dinamarca Suecia y Noruega) utilizando autos eléctricos, es decir, sin necesitar combustible.

De esta manera, lo que se busca es promover la adopción de estos vehículos y el cambio hacia un uso eficiente de la energía, cuidando además a los océanos y al ambiente de la contaminación que produce la extracción en primer lugar, y el uso del petróleo en segunda instancia.

Un ejemplo concreto de la necesidad de disminuir el uso de vehículos a combustión, es que emanan CO2, que es lo que genera principalmente el calentamiento global.

Así lo explicó Bustelo: "Deberíamos haber encontrado temperaturas más bajas a medida que nos acercábamos al Círculo Polar Ártico, que lo atravesamos de hecho, pero pasó todo lo contrario".

A medida que los viajeros fueron subiendo se encontraron con una ola de calor récord, que no estuvo exenta en el norte europeo. "Estuvimos haciendo la travesía con la ola de calor", relató el mendocino.

Cuando llegaron a Nordkapp, el punto más al norte, la temperatura era de 33°C, cuando lo habitual para esa zona y esta época del año, es una media que varía entre 15°C y 20°C. "Es mucha diferencia pero no está el tema en el extremo, sino en lo que se prolonga o se mantiene esa alta temperatura que es excedente sobre la media. Si la respuesta fuera un día o dos, estaría bien, pero la respuesta es semanas. Eso es lo que tiene que cambiar", cerró Bustelo.

El desarrollo noruego, un ejemplo a imitar

Si bien el recorrido por los 7 países se logró porque en todos existen puntos de recargas para autos eléctricos, el más desarrollado de todos ellos es Noruega, donde el gobierno realmente apostó por una política de desarrollo e incentivo para la adopción de esos vehículos.

"Hay una gran cantidad de pasos que tomaron, desde apoyar al sector privado para que desarrolle un network eficiente de punto de recarga, hasta tener subsidios de grandes valores para la compra de vehículos eléctricos, a haber hecho previamente un desarrollo muy grande en fuentes de energía renovables, porque de nada sirve recargar un vehículo eléctrico de un punto de recarga que absorbe energía de una planta que quema carbón", explicó el mendocino Manuel Bustelo.

Esa situación está ocurriendo pero en menor medida en el resto de los países por los que la caravana realizó el desafío. Sin embargo, el hecho de que se pueda viajar en automóviles, es decir que se desarrolle la movilidad, es considerado por Bustelo como el primer gran bastión para comenzar a no depender del petróleo.

El aporte de Estados Unidos

Si bien el movimiento se está desarrollando en Europa, Estados Unidos es una pieza fundamental del sistema, ya que allí está instalada la planta de producción de Tesla, empresa que desde 2010 con el ingreso de Elon Musk como director, comenzó a crear la revolución.

"Es una empresa que nace de tecnología, no como una automotriz y en tan solo nueve años ha revolucionado la industria del automotor, justamente por la razón de no ser una empresa de autos, sino una de tecnología que hace autos. Entonces rompen con los paradigmas de la industria", agregó Bustelo.

La ventaja de Tesla es que no depende en absoluto de la industria petrolera, y sus vehículos son realmente tecnológicos. Por ejemplo, y a comparación de autos eléctricos de marcas tradicionales, sus modelos prácticamente no tienen botones, y para todo hay pantallas táctiles.

Su impacto viene siendo tan grande que el modelo 3 es el auto que más reservas ha tenido desde el lanzamiento hasta su venta en la historia automotriz.

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