El historiador dará una charla, en el marco del ciclo Grupo Planeta-Grupo América, sobre Qué leían Moreno, Belgrano y San Martín. El viernes a las 20, en el estadio Vicente Polimeni

Lecturas más allá del bronce

Por UNO

Por segundo año consecutivo el ciclo Grupo Planeta-Grupo América continúa acercando las obras y pensamientos de los más destacados escritores de la actualidad, con el auspicio de la Municipalidad de Las Heras y la producción general de Franganillo/Comunicación. Invitan a estas charlas radio Nihuil, El Siete y Diario UNO.El viernes 26 será el turno del historiador Felipe Pigna, con una charla que contribuirá a rescatar la formación cultural de tres de nuestro próceres en Qué leían Moreno, Belgrano y San Martín.En diálogo con Escenario adelantó parte de lo que podrán escuchar los asistentes a esta convocatoria, que se realizará a las 20 en el estadio Vicente Polimeni, en Las Heras, con entrada gratuita.-Entendiendo la amplia cultura de los tres, ¿sus lecturas eran académicas o también literarias?-Ambas cosas. Belgrano era un muchacho de familia rica que pudo viajar a Europa y estudiar en Salamanca, Valladolid y Oviedo, universidades todas muy importantes. Fuera de esos claustros leía mucho, porque las universidades se regían por códigos muy estrictos de la Inquisición, por lo tanto las lecturas venían más bien de los grupos de estudiantes que se reunían por fuera y allí Belgrano leyó mucho a los contractualistas ingleses y franceses, a John Locke, a Thomas Hobbes, a Jean-Jacques Rousseau y al barón de Montesquieu. Incluso lo comenta a su madre en una carta.-Es interesante, porque él luego fue un gran impulsor de la educación de las mujeres...-Todavía no había tenido la posibilidad de influir porque estaba estudiando, pero uno también advierte en su biblioteca, que después va a donar, lecturas literarias, mucha literatura francesa clásica. Fue un gran promotor de la educación del general, que en ese momento el general eran los hombres, las mujeres no estaban incluidas en él y particularmente se ocupó de la educación femenina, viendo la necesidad de la mujer de acceder a los distintos niveles de educación, lo cual era algo muy curioso para ese momento. Además, en un contexto de mucho machismo, él escribió un extraordinario texto sobre la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, mientras que meses antes en Francia habían mandado a la guillotina a Olimpia de Gouges, pionera en la lucha por los derechos de la mujer. Ella afirmaba que los derechos del hombre, proclamados en 1789 en la Revolución Francesa, eran en realidad los derechos de los varones, no de la humanidad y que las mujeres seguían careciendo de esos derechos. En ese contexto es muy novedoso que Belgrano estuviese hablando de los derechos de la mujer.-¿Cuál es el caso de Mariano Moreno?-A diferencia de Belgrano, era un muchacho de familia humilde, que no pudo viajar a Europa y se fue a Chuquisaca. Allí tuvo la suerte, por contactos familiares, de llegar a la casa del obispo Terrazas, del Alto Perú, que tenía el buen tino de salvar esos libros que se mandaban a quemar y guardarlos. Por eso Moreno tuvo a su disposición una biblioteca extraordinaria de todos los escritores más importantes del siglo XVIII. -¿Cómo era como lector José de San Martín?-Era un lector metódico, con un contacto muy fuerte con la lectura durante su formación de militar en España. Hay un momento de su vida, cuando estaba en Marsella, en que pudo acceder a los libros franceses. Estuvo un año allí y compró muchos libros de literatura francesa, filosofía y se nota particularmente en su biblioteca la presencia de El Quijote, del cual tenía varias ediciones. Su influencia se aprecia en su correspondencia, cuando habla de Mendoza y dice "mi ínsula cuyana", en referencia a Sancho Panza y la ínsula Barataria, y habla de la "infanta mendocina", como se refería Sancho Panza a sus hijas, en esa semana de gobierno tan interesante. Es muy curioso que San Martín se comparara con Sancho en cuanto que es un gobernante popular, que es una persona que no tiene experiencia y que además, como dice Sancho, va a salir del gobierno tan desnudo como entró, sin tocar un centavo de los dineros públicos. -¿Los tres tenían por costumbre donar libros?-En el caso de San Martín, era un gran donador de bibliotecas: la de Mendoza, la de Santiago de Chile, la de Lima. En este último caso fundó la biblioteca donde antes funcionaba la Inquisición, es decir que al lugar donde antes se quemaban libros, lo convirtió en la biblioteca pública.-Un gesto con un gran poder simbólico...-Fue extraordinario. Y dijo una hermosa frase: "Los días de inauguración de bibliotecas son tan tristes para los tiranos como felices para los amantes de la libertad". Y otra frase muy contundente, dicha por un militar es: "Las bibliotecas son más importantes que los ejércitos para derrotar la tiranía".-Qué triste que siglos después aquí volvieran a quemar libros...-Sí, exactamente, y que algunos genocidas que se decían sanmartinianos quemaran libros en lugar de crear bibliotecas.-En una época donde algunos creen que la lectura se ve amenazada, saber el valor que ellos le daban es ejemplar.-La lectura influyó mucho en sus vidas a partir de un principio muy importante, que es que a la acción la precede el pensamiento. Esto es lo importante a enseñar en las escuelas, que la gente para actuar tiene que tener una formación. Un poco la charla va a consistir en eso.-Al margen de San Martín, Moreno y Belgrano, también tuvieron roles protagónicos en la creación de bibliotecas.-Por eso los elegí a los tres. Mariano Moreno fundó la biblioteca a través de uno de los primeros decretos de la Junta, en la creación de la que hoy es la Biblioteca Nacional y que lleva su nombre. La primera donación de libros a esa biblioteca fue la de Manuel Belgrano. En el caso de San Martín, como dice Pacífico Otero era un "donador compulsivo de libros". Esas donaciones implican que nosotros tengamos un muy interesante registro de las recompras, es decir de aquellos libros que San Martín necesitaba con él. Como los donaba, volvía a comprarlos para no dejar de tenerlos: a Voltaire, a Rousseau, a los clásicos griegos, El Quijote. En esa recompra uno advierte sus gustos literarios, su afición por los ensayos y todas estas facetas extraordinarias de nuestro Libertador.-¿Es cierto que durante las expediciones militares San Martín se llevaba su biblioteca con él?-Sí, absolutamente. En el cruce de los Andes se llevó unos 400 libros, y eso que acababa de donar muchos en Mendoza. Parte de esos libros fueron a formar la biblioteca de Santiago y otra parte la llevó y la donó en Lima. Es muy bueno que los chicos conozcan estas facetas de estos personajes como lectores, porque siempre se los pone como ejemplos resaltando sus méritos militares, que por supuesto son muy importantes, pero también debe destacarse este aspecto como intelectuales.-En una época donde había un gran porcentaje de analfabetismo, ¿cómo era acceder a los libros?-Los libros no eran accesibles para nada. Si pensamos que en el censo que hace Domingo Faustino Sarmiento en la década del '70 del siglo XIX teníamos un 69 por ciento de analfabetos, hay que imaginar lo que era en 1814. Después, conseguir libros era complicado, porque estaba la censura. Por ejemplo, en la época en que Belgrano estudió regía la Inquisición y lo mismo le pasó a Moreno. La lectura era compleja, difícil, cara y por eso no es casual que los tres fueran fanáticos de las bibliotecas, tras haber padecido la necesidad de querer un libro y no tenerlo. Por eso es muy interesante la solidaridad que demostraron los tres para que a los demás no les pasara lo mismo.-Eso habla de su generosidad.-Exacto, y en el caso de San Martín también fundó la escuela secundaria en Mendoza, una de las primeras del país, en la etapa revolucionaria, y además se involucró en ver cómo eran esos programas. No quería que fueran de materias de repetición sino de aprendizaje.-Qué de avanzada suenan esos pensamiento de antes.-Lo cual seguramente dice mucho del presente.

Temas relacionados: