Por Mariana Gilgil.mariana@diariouno.net.ar
En cada cuadra la tarea durará 24 horas, lapso en el que no se podrán utilizar el baño ni las piletas de cocina y lavandería. Desde AYSAM apelan a la colaboración de la comunidad para no entorpecer el remplazo de las cañerías que no sirven.
Las obras en la red cloacal en Mendoza obligarán a no usar el agua por un día completo

Para encarar la megaobra de remplazo del 30% de la red cloacal mendocina que está colapsada, las tareas de AYSAM (Agua y Saneamiento Mendoza) demandarán la colaboración y conciencia de los vecinos, quienes no podrán utilizar por 24 horas ningún tipo de tipo de cañería de agua, como piletas de lavar de la cocina, baño, lavandería, inodoros y bidets, entre otros, para no perjudicar a los operarios con residuos cloacales. Además, los frentistas deberán prever un estacionamiento alternativo para sus vehículos mientras se desarrollen los trabajos de reparación.
En 30 días cuando arranquen las tareas en Guaymallén, el oeste de Godoy Cruz, el radio céntrico de la plaza de Las Heras, Rivadavia, el centro de San Rafael y San Martín, donde hay que remplazar la cañería cloacal que está enterrada por otra de plástico, la cooperación de los ciudadanos será primordial.
La primera etapa de las obras ya empezó, en Lisandro Moyano a la altura de calle Independencia, en Las Heras, pero en este caso estos trabajos no afectaron a los habitantes porque la reparación está centrada en un colector mayor.
El dinero que se desembolsará para los remplazos de las cañerías de hormigón comprimido –han colapsado en los últimos años porque el líquido genera un gas ácido sulfhídrico que con el tiempo corroe el cemento– ronda lo 400 millones de pesos para esta fase inicial de la obra.
Para alertar a los vecinos y que no obstaculicen el desarrollo de las obras, una de las medidas será la propagación y difusión de las precauciones a través de folletos informativos que entregarán promotores a los afectados directos. Así lo aseguró Guillermo Amstutz, el titular de AYSAM.
“Es un trabajo complicado y una labor tediosa porque cuando hay un corte de agua la gente se prepara con bidones, pero si al vecino le decimos que hoy le ponemos un tapón en la cloaca y edificios enteros quedarán fuera de servicio, es más difícil”, adelantó el funcionario.
De todos modos, reforzó la idea: “Cada cuadra se realizará en un día, y durante esa jornada los vecinos no podrán usar el baño ni el resto de las conexiones a cañerías de agua del hogar. La tarea implica excavar y sacar la cañería vieja para sustituirla por otra nueva. Todo el sistema está encadenado así que es necesario poner sistemas de bombeo para hacer un bay pass para no resentir el servicio de los vecinos de otras cuadras de la misma zona”.
El plan global de las obras del sistema cloacal demandaría entre 15 y 20 años, porque es necesario renovar unos 1.200 kilómetros de los cuales el 60% está roto, lo que costaría unos U$S300 millones.
Para tener una idea, en el caso puntual de Guaymallén, que abarcará 9 kilómetros, el monto de la inversión es de $26 millones, especificó Amstutz.
Mientras se desarrolle el plan, que es de largo aliento, el objetivo de AYSAM es “mantener limpias las cañerías para evitar desbordes de cloacas. En el transcurso de la reconversión hay que hacer mantenimiento de las redes. Por eso es que es necesario el aumento de la tarifa del agua, porque con el subsidio provincial sobrevivimos pero no alcanza”, remarcó el titular de AYSAM.
El remplazo de las cañerías afecta a la red cloacal que se construyó a base de cemento, con hormigón comprimido en la década del ’70. Por el contrario, la que se hizo en los años ’80, con caños plásticos de PVC, no presenta problemas.
Amstutz graficó que el inconveniente se hizo visible a partir de denuncias de obturación de cloacas domiciliarias, desbordes de las tapas cloacales en las esquinas de las calles y en zonas céntricas que presentan sótanos inundados con residuos de los desagües; incluso hay casos de hundimiento de calles.
Un mes atrás el diputado Riesco (PD) pidió informesHace más de un mes el diputado provincial del Partido Demócrata Jesús Riesco presentó un pedido de informes a AYSAM y también propuso que el titular de ese organismo, Guillermo Amstutz, fuera invitado a la Comisión de Hacienda y Presupuesto de la cámara. En esa ocasión la pretensión del legislador autor de la iniciativa era convocarlo para que explicara puntos relacionados con el incremento previsto para las tarifas en el servicio domiciliario de agua y cloacas.
El proyecto de resolución data del 19 de junio pero no hubo respuestas. Se estima que ahora, frente al panorama de emergencia revelado el domingo, tratarán nuevamente de citar a Amstutz.