Mendoza Martes, 27 de febrero de 2018

"La Vendimia no es un concurso de belleza, es mucho más que eso, es un compromiso"

Aldana Escudero, representante de Guaymallén

Para poder cumplir con sus obligaciones como reina de Guaymallén y convivir con las otras soberanas en el hotel, Aldana Escudero tuvo que tomarse las vacaciones en su trabajo. La joven de 23 años que aspira a llevarle la corona nacional al departamento más poblado de Mendoza es técnica en Radiología y trabaja en la Fuesmen."Cuando tenía 19 en Los Corralitos me hicieron la propuesta, pero estaba estudiando y pensé que no iba a volver a pasar. El año pasado me hicieron la propuesta nuevamente y acepté. Ahora me pedí las vacaciones en el trabajo", cuenta la soberana sobre cómo llegó a representar a su departamento en la elección de la Reina Nacional de la Vendimia.Aldana se muestra simple, simpática y tal como es; para ella ser auténtica es una de sus elecciones para todo el proceso vendimial. "Mi expectativa es siempre poder ser yo, ser auténtica, no tener que estar cambiando por una nota o por alguien, hasta ahora me he sentido muy cómoda", comenta la soberana, y agrega su frase de cabecera: "La libertad sin libertinaje es derecho de todo ser humano"."Quiero seguir aprendiendo y creciendo. Y demostrarlo para poder llevar a mi comuna lo más alto posible", dice Aldana sobre por qué la gente debería inclinar su voto hacia ella en la noche del Acto Central.Para la soberana, el rol de la reina debe ser el de ser la intermediaria entre "la gente y el intendente, además de la embajadora del turismo, del espumante".Una reina "debe tener el compromiso social y el compromiso para difundir la cultura de Guaymallén, los artistas, las bodegas", agrega."La Vendimia no es un concurso de belleza, se busca algo más, se evalúa mucho la presencia de la mujer, sus conocimientos y su compromiso", opina Aldana sobre la elección. La joven cuenta que a la persona que admira es a su abuela, Clara Vargas, "porque es una luchadora de la vida". "Fue a la escuela hasta primer grado, trabaja y tiene 65 años", agrega."El rol de la mujer tiene que ser libre, siempre y cuando respete el lugar del otro", opina la joven. La soberana lleva como marca personal dos tatuajes: tiene un árbol de la vida y un limón en un brazos. "Es por una persona que llevo en el corazón", confiesa.

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