Omar Cortez (51) fue golpeado el domingo por ladrones que intentaron robarle su bicicleta en Rodeo del Medio. Murió el martes en el hospital. Lo iban a velar pero la Justicia pidió una nueva autopsia.

La Justicia interrumpió un velorio para poder investigar un asesinato

Por UNO

La actuación de la Justicia de Mendoza para empezar a investigar un homicidio esta vez se tornó un poco más complicada e incómoda de lo normal. Los investigadores debieron interrumpir el velorio de un hombre que fue asesinado en un asalto para retirar el cuerpo y realizarle la autopsia. En el hospital les habían entregado el cadáver a los familiares, sin avisarle siquiera a la policía.

La víctima de toda esta historia es Omar Cortez (51), quien en la noche del domingo fue brutalmente golpeado por delincuentes que quisieron robarle la bicicleta.

El hombre circulaba alrededor de las 21 del domingo por San José y San Ignacio, en Rodeo del Medio, Maipú, cuando fue interceptado por dos ladrones.

La intención de los malvivientes era llevarse la bicicleta de Cortez, quien se resistió al robo. Ante esto, los bandidos le pegaron con un palo, pero la víctima soportó el ataque y se quedó con el biciclo.

Malherido llegó hasta su casa, ubicada en el barrio Covisurco, en el distrito maipucino de Colonia Bombal. Allí se encontró con su hija, que ante las heridas que presentaba decidió llevar a su papá al hospital Perrupato, en San Martín.

Allí fue operado, pero por la gravedad de las lesiones murió a las 7.30 del martes. Cortez fue golpeado en la cabeza y tenía las costillas fisuradas.

Sin intervención de la Justicia

Médicos del Perrupato firmaron el acta de defunción del hombre y le dieron al cuerpo a la familia para que lo velaran y enterraran.

Recién en la noche del martes las autoridades judiciales se enteraron del deceso. Fue cuando investigadores de la Fiscalía de Maipú llegaron a la casa del hombre para entrevistar a la hija. No encontraron a nadie en la vivienda y los vecinos les dijeron que Omar había muerto. Hasta ese momento la Justicia investigaba la tentativa de robo y lesiones.

Con el crimen consumado, los pesquisas empezaron a rastrear las cocherías de la zona para saber en dónde lo estaban velando. Finalmente llegaron a la casa velatoria ayer en la madrugada, y a los familiares les explicaron que debían llevarse el cuerpo para hacerle la autopsia. "Fue una situación bastante desprolija e incómoda", sostuvo una fuente del caso, que aseguró que pedirán explicaciones en el hospital Parrupato para saber por qué ante una muerte violenta no dieron intervención a la Justicia.

Los restos de Cortez fueron restituidos a su familia en la mañana del miércoles, para que finalizaran el velorio y lo sepultaran.

El caso, caratulado como homicidio criminis causa, está en manos del fiscal Gustavo Pirrello.

El esclarecimiento parece complejo ya que no hay testigos presenciales y en la zona donde fue el asalto -un lugar de chacras y fincas- no hay cámaras de seguridad. Esperan el resultado de estudios para saber si la víctima tenía material genético de algún sospechoso debajo de sus uñas, que podría haberle quedado cuando se defendió. En un par de días declarará su hija.