Mendoza Domingo, 25 de noviembre de 2018

La empresa que combina el arte y el juego para integrar a los empleados

Una industria de Palmira, que procesa los residuos de 650 bodegas del país, también está enfocada en mejorar la relación con los vecinos.

Todavía la Segunda Guerra no había comenzado cuando se fundó esta destilería, pero Hitler ya había anexado Austria al territorio alemán y el nazismo era un hecho. Hace 80 años, mientras Europa se acercaba a la brutalidad de la guerra, en Palmira nacía una de las industrias claves en el desarrollo de la zona. Hoy, tanto tiempo después, esta planta procesa los residuos vínicos de 650 bodegas de todo el país y emplea a 130 personas. Para una mejor integración entre la comunidad, la compañía y entre los mismos operarios, Derivados Vínicos SA (Dervinsa) avanza sobre un plan que tiene el arte y las actividades lúdicas como herramientas principales.

Derivados Vínicos intenta remediar algunas deudas históricas con los vecinos de la zona. "Es el olor de la Duperial", indicaba cualquiera para explicar el humo y los olores que emanaba la planta. Esto se fue corrigiendo, pero todavía hoy -y desde hace 10 años cuando pasó a ser Dervinsa-, uno de los principales objetivos es sanar la afectación en la calidad de vida de los jarilleros que produjo años atrás la destilería.Por eso Derivados Vínicos realiza constantes visitas guiadas en su planta, especialmente de alumnos de primaria y secundaria, y también potencia la visita al lugar de las familias de la zona, para que sepan qué se hace allí y cómo se trabaja.

Lo mismo hace con sus empleados -unos 130 trabajadores en forma directa más otros 100 en forma indirecta- que necesitan integrarse entre sí para mejorar el ambiente laboral.El proyecto de las 8 décadas

Le llaman "Proyecto 80" y dicen: "Es un proyecto innovador que pretende celebrar los 80 años de existencia de la empresa, poniendo en valor su rol ambiental, social y económico. Son una serie de acciones que buscan conocer y entender a las personas que trabajan de Dervinsa por medio de intervenciones artísticas, como sesiones de fotos; libertad para decidir el color de los espacios de trabajo, apoyo escolar a los hijos de trabajadores de la planta, entre otros".

La primera acción artística fue la creación de una escultura gigante hecha con chatarras de la planta. Fue dirigida por el artista Eduardo Basualdo y la obra fue un dinosaurio enorme, que tiene en su lomo grandes plantas "simbolizando una unión entre la industria y la vida, la industria y el medio ambiente", dicen.La segunda acción artístico-lúdica fue una intervención fotográfica que se le hizo, por parejas, a todos los empleados. Uno fue uno obrero y el otro, un administrativo buscando la integración completa de la planta de trabajadores.

"Para dar el puntapié inicial, yo me fotografié con el secretario general del sindicato", le contó a Diario UNO el francés Stéphane Mitrani, gerente general de la compañía. "No fue fácil. Le dije que la consigna era hacer una foto en donde estuviéramos relajados, haciendo alguna payasada. Él estaba muy serio. Entonces le dije que si se reía, le iba a dar un cupón. El fotógrafo disparó cuando largó la carcajada". Así, se hicieron las otras 60 imágenes.

Rodrigo Mateo, coordinador del área de Gestión de Talentos y Aprendizaje, dijo: "Me tocó la coordinación de la gente, tres días de secciones de fotos en horarios rotativos. Fue estresante, pero muy interesante".Mateo dijo: "El arte es una forma de modificar y reorientarnos. Durante 80 años siempre hicimos lo mismo. Esta es una forma de descubrir quiénes somos y cómo nos vamos a posicionar. Esto ha sido una forma de potenciar la parte lúdica de cada uno, a la vez de restarle tensión a la gente y generar integración".

Rodrigo Mateo, joven profesional, indicó: "En 80 años se han generado recelos, tensiones y todo lo que puede ocurrir en una relación de tanto tiempo. El área que siempre paga los costos es la de Recursos Humanos. Es bueno trabajar sobre las relaciones". Agregó: "Tenemos que reinventarnos. Se van modificando los hábitos de consumo. Hoy son millennials los que marcan tendencias y hay que pensar en eso".

Marcelo Estrada, gerente de RR.HH. y cabeza del proyecto, sostuvo que el primer objetivo era lograr "son dos plantas integradas y cambiar el concepto de recursos por talentos".

Contó que lo primero fue generar una mejor comunicación entre todos y proponerles a los trabajadores que indiquen qué cambios y qué mejoras querían en su lugar.

"Pintar el lugar, tener una silla de otro color", contó Estrada, indicando que estas cosas mejoran las condiciones, el ambiente y el ánimo de cada empleado. "Así pintamos el 90% de la planta y se logró que la gente se acerque más a nuestra área y entre ellos", añadió.

Ahora los empleados están trabajando sobre una escultura en arcilla. Para eso participan por tandas y se ha acondicionado un galpón para esta actividad artística.

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