Por Cecilia Amadeoamadeo.cecilia@diariouno.net.ar
Propietarios ceden puntos en el porcentaje de renovación anual con tal de conservar al inquilino. Hay más oferta de viviendas, lo cual favorece al locatario y lo deja en mejor posición para negociar. Los dueños, pierden en este caso.
La crisis pegó fuerte en el sector inmobiliario pero para los que alquilan hay algunas ventajas

El mercado de los alquileres de vivienda familiar comenzó a acusar recibo de la recesión, beneficiando sobre todo a los inquilinos.
Es que los dueños se muestran más flexibles a negociar las condiciones de los contratos a la hora de renovarlos, conservando a los moradores para mantener así ocupadas las propiedades. Por otra parte, se profundiza la crisis de los alquileres comerciales y las ventas están virtualmente paralizadas.
“La demanda de alquileres se mantiene igual. Lo que sí ha crecido es la oferta, con lo cual se dificulta un poco más concretar las operaciones. La gente busca, mira, evalúa y recién luego de un análisis profundo, concreta.
Antes era más rápido”, confiesa José Luis Ruiz, propietario de Inmobiliaria Ruiz, quien advirtió de que ante este panorama los propietarios están comenzando a ceder “un poco” en las pretensiones económicas.
Así se vuelve clave el rol del corredor, “para poner de acuerdo a las partes. Es un proceso de negociación que no debe ser de ganar-perder sino de ganar-ganar. Es un proceso trabajoso porque el propietario ve que la relación inversión-renta es menor, pero a la larga se terminan poniendo de acuerdo”, destacó Martín Correa, de Inmobiliaria Correa.
En este contexto, los inquilinos se encuentran en un escenario que los beneficia. Pueden pactar, por ejemplo, que el mes de depósito que se solicita para cubrir gastos por posibles cuentas impagas o daños a la propiedad a la finalización del contrato, sea cancelado con un pagaré en vez de tener que desembolsar dinero en efectivo.
Y en el caso de aquellos que deben renovar su alquiler, la situación los ayuda a negociar unos puntos más abajo el porcentaje de actualización. En general, para los nuevos contratos se sugiere un aumento anual del orden del 25% al 35%, dependiendo de los criterios empleados por el corredor, la inmobiliaria o el dueño. Sin embargo, muchos propietarios, ante la “amenaza” de dar por finalizada la relación, “acceden a renovar el contrato por el 20% o incluso hasta el 15% anual, siempre y cuando el comportamiento haya sido bueno, sin atrasos en los pagos y cuidando y manteniendo la propiedad”, dijo Manuel Otero, de la inmobiliaria del mismo nombre.
“El problema es la incidencia que tiene el alquiler en el sueldo de un asalariado, porque el universo de los inquilinos está compuesto en su inmensa mayoría por trabajadores. Los propietarios por ahí pretenden 30% o 35% o incluso más de ajuste, pero al inquilino no le subió el sueldo en la misma medida. Entonces, subirle el alquiler de $5.000 a $6.500 es un golpe muy grande”, ejemplificó Pablo Cocucci, de Cocucci Inmobiliaria.
RazonesLos motivos por los cuales ha crecido la oferta de alquileres varía según a quien se consulte. Para Cocucci, por ejemplo, el Procrear “ya está haciendo su huella, porque ya hay gente que se ‘mete’ a su nueva casa como sea y deja de pagar alquiler”. Mientras, para Otero la iniciativa oficial si bien ayudó a reactivar al sector “no mueve la aguja. Cada persona tiene una situación distinta y si no le mejora el sueldo o perdió el trabajo por alguna razón, termina viviendo con la familia, acomodándose en la casa del padre o del suegro. Siempre ha sido así y seguirá siendo así”.
OportunidadSea por los motivos que sea, la mayor oferta en los alquileres pone a los inquilinos en una situación beneficiosa pocas veces vista. Desde la ONG Protectora advirtieron de que “no se debe permitir abusos ni conductas especulativas” y que las renovaciones de contratos deben rondar “entre el 25% y el 30% anual”.
Asimismo aconsejaron que al momento de alquilar se analice con quién se va a concretar la operación (dueño directo, administrador, inmobiliaria), qué criterios de renovación se manejan y determinar cuánto se piensa gastar. La sugerencia es que no supere la mitad de los ingresos del locatario.
►25 a 35 por cientoes el ajuste ANUAL sugerido para la renovación de contratos de alquiler destinados a vivienda familiar.
Sombrío panorama en rentas comercialesDistintos referentes del sector inmobiliario se mostraron poco optimistas en cuanto a que mejore el nivel y la cantidad de operaciones vinculadas con la compra-venta de propiedades y los alquileres comerciales.
La incertidumbre respecto de lo que pueda suceder con el valor del dólar y la falta de interesados perfilan un segundo semestre virtualmente paralizado.
“En comerciales, los propietarios ruegan que no se les vaya el inquilino. Hay locales u oficinas que pasan tres, cuatro o cinco meses sin ocuparse”, resumió Pablo Cocucci, de Inmobiliaria Cocucci.