Por Carina Luz Pérezperez.carina@diariouno.net.ar
Son aquellos destinados a obras públicas ya comprometidas. En comunas justicialistas reconocen las demoras.
Intendentes opositores denuncian discrecionalidad de la Nación y Mendoza en el envío de fondos

El atraso en el envío de fondos comprometidos por la Nación o por la Provincia para la realización de obras complicó a los municipios, pero dependiendo de la capacidad de ahorro y pertenencia política, el panorama es mejor o peor. Es decir: a algunos la demora les significó montos de $12 millones y a otros de $2 millones.
Sin embargo, los intendentes reconocen que la Provincia ha cumplido con los pagos dispuestos por ley, como coparticipación, con un promedio de 20 a 30 días para recibir ese flujo de recursos.
En San Carlos, la comuna comandada por Jorge Difonso, están en marcha obras de cloacas y red de agua, cuyo monto total es de $12 millones: $6 millones financiados desde el Ministerio de Planificación Federal a través del Plan Más Cerca, más Municipio y el resto, de convenios con la Provincia.
“Estas obras han avanzado en el 70%, pero en realidad hemos recibido el financiamiento equivalente al 15% del total. La Provincia dice que la Nación no envía los fondos y en el Gobierno nacional dicen que sí los envían, pero la Provincia no los reparte. Lo cierto es que las obras han tenido que ser financiadas con fondos municipales y eso nos complica”, explicó el intendente Difonso.
Además, hace notar: “la Provincia viene incumpliendo con el envío de fondos, por lo menos, desde hace tres años, por lo que hemos realizado las obras nosotros, con dinero propio como por ejemplo, ampliaciones de centros de salud, veredas y asfalto. Y ante los reclamos o pedidos para que se pongan al día, lo que hacen es responder con evasivas, típico de los deudores cuando no quieren pagar”, agregó.
Para Difonso, “los retrasos no son sólo cuestiones financieras de la Provincia, ni mucho menos tiene relación con los problemas para tomar deuda que desató la pelea entre Gobierno y radicales por la aprobación del Presupuesto 2014, sino más bien un estilo de gobierno propio de las gestiones kirchneristas para las cuales el reparto de recursos está direccionado hacia los municipios K y para los municipios amigables”.
El jefe sancarlino –del Partido Demócrata– dio algunas referencias. “Por ejemplo, en febrero le otorgaron a Tunuyán $2,5 millones por desequilibrios financieros según decreto 145/14 y otros $210.109,77 para construir un paseo comercial en el Manzano Histórico en ese mismo departamento, por el decreto 381/14, más $193 mil para pistas de salud (decreto 383/14).
A Luján de Cuyo y a Santa Rosa también se los ha asistido con fondos por “desequilibrios financieros”. En el primero, hubo $ 8 millones por decreto 35/14 del 20 de enero y en la comuna esteña $ 2 millones para Sergio Salgado según decreto 45/14. El listado se completa con fondos para Lavalle ($2,5 millones para mejora en gestión municipal), San Rafael ($10 millones para planta de elaboración de frutas) y General Alvear ($2, 5 millones para mejora gestión municipal) correspondientes todos a decretos firmados este año.
En La Paz, su intendente, el radical Gustavo Pinto, ni siquiera espera fondos de la Provincia porque “la gestión de recursos es mala, no saben usar los fondos públicos en el Gobierno” dijo y contó: “Hace un año, el gobernador Francisco Pérez junto al ministro de Infraestructura Rolando Baldasso estuvo en el departamento porque era el día del aniversario, el 4 de agosto, y delante de todos firmaron un convenio en el marco del Plan Más Cerca para hacer obras de cloacas y agua por un monto de $6,5 millones y nunca enviaron un solo peso de eso. Yo lo hice con fondos propios”.
Y en el caso de Godoy Cruz, también bajo gobierno radical, ocurre algo similar. No existen recursos destinados para obras por fuera de los dineros que exigen distribuir entre las comunas para cumplir con las leyes de coparticipación de impuestos nacionales y provinciales.
A los intendentes justicialistas parece que les va un poco mejor que a sus pares. Jorge Giménez, de San Martín, reconoció los atrasos en el envío de fondos “pero uno vive acá y entiende el contexto”. De todos modos, aclaró: “En el programa de asfalto financiado por la Nación hay un retraso de $2 millones en el pago de las certificación de obras. Pero lo que más me preocupa es el dinero que está en demora para la construcción de casas del IPV y las obras del ingreso a San Martín por $10 millones. En este caso, tenía que ver con el fallo de la Corte porque se trata de un crédito del BID”. De todos modos, Giménez avanzó sobre la discusión de fondo, que es la disponibilidad de los recursos genuinos para solventar las necesidades presupuestarias de la Provincia, por lo que instó a sincerar el debate sobre el desarrollo de la minería.
Desde San Rafael, el intendente Emir Félix también reconoció que tuvo que afrontar obras de saneamiento ya empezadas con recursos propios hasta tanto la Provincia cumpla paulatinamente con los recursos adeudados.