ver más

El edificio situado en Godoy Cruz fue creado en 1946 y está en manos de un grupo de privados. La comuna intentará primero negociar con uno de los propietarios. Otra alternativa es la expropiación.

Godoy Cruz analiza dos chances para comprar el teatro Plaza

Cecilia Osorioosorio.cecilia@diariouno.net.ar

La Municipalidad de Godoy Cruz estudia dos alternativas para comprar el teatro Plaza de Godoy Cruz, creado en 1946 y cuya propiedad es de un grupo de privados. Se trata de un bien inmueble declarado de interés departamental (1998) y Patrimonio Cultural de la Provincia (1999).

Las autoridades godoicruceñas intentarán primero negociar con uno de los propietarios, Enrique Carelli, un rosarino que es dueño del Cementerio Parque de ese departamento y quien heredó el teatro junto con tres familiares. La comuna encargó la tasación del edificio del Plaza y en base a esa estimación les ofrecieron $6.500.000 a los dueños, que no han presentado su contraoferta, pero podría ser superior a esa cifra, según las primeras evaluaciones. Proyecto con media sanción Para el caso de que no prospere un acuerdo favorable a la Municipalidad de Godoy Cruz, ese sector del radicalismo reactivó un proyecto de ley que estipula la expropiación del espacio cultural. La iniciativa, que hace algún  tiempo presentaron el senador Alejandro Molero y el ex diputado Daniel Dimartino (hoy director de Turismo de la comuna), obtuvo recientemente media sanción de la Cámara Alta, de la Legislatura. Se refiere a una venta en condiciones beneficiosas para el gobierno departamental: una comisión tasadora fijaría un precio a partir de lo que releven los especialistas en el tema. “La negociación con el propietario se desarrolla en muy buenos términos, por lo cual creemos que se resolverá rápido. En el caso de que a ellos no les convenga el precio fijado, apostaremos a la expropiación, que se basa  en el interés trascendental de este bien no sólo para Godoy Cruz sino para la provincia”, dijo el secretario de Gobierno, Humberto Mingorance, sobre la sala que tiene capacidad para 1.000 espectadores y concentra gran parte de la agenda de espectáculos en este territorio. Habrá aire en el verano El municipio paga mensualmente $38.000 por el alquiler del teatro Plaza, dinero que en realidad cubren con lo obtenido a partir de los espectáculos y el alquiler del edificio para otros fines, como actos escolares. Sin embargo, el hecho de no ser propietarios les impide avanzar sobre mejoras sustanciales como el recambio de butacas y el sistema acústico. “En este tiempo fuimos encarando algunas obras, por ejemplo, el  mantenimiento. Hace tres años arreglamos el techo y ahora pusimos aire acondicionado (entubamientos y equipos) que era un reclamo de los espectadores en el verano”, explicó Mingorance, quien opinó que con esta  incorporación podrán aprovechar la circulación de turistas en el verano y ofrecer propuestas artísticas “al estilo de los teatros en Carlos Paz”. De concretarse la venta, hay un proyecto de obras más importante: “Además de las butacas y la acústica, la puesta en valor de la fachada y hall central, y un museo del cine teatro Plaza en el entrepiso”, cerró el funcionario.  Momentos importantes de su historia El 16 de octubre de 1946 abrió sus puertas el teatro. Los diarios que mencionaban su inauguración subrayaban su belleza arquitectónica, seguridades antisísmicas y otras comodidades. 1.300 butacas Rives Indiveri y Cía. Fue la empresa que tuvo a su cargo la construcción del imponente edificio que, en un principio, tenía capacidad para 1.300 espectadores. Inauguración Desde sus comienzos el Plaza tuvo características de centro cultural. Permanentemente ligado a lo mejor del espectáculo y a fines sociales, la función inaugural fue a total beneficio del Hospital del Carmen, Sala  Departamental, Comedor de los Pobres (Damas Antonianas) y la Escuela 33 de Villa Marini. El 5 de diciembre de su primer año de vida se realizó, por primera vez en el Plaza, un acto de colación. Contó con la presencia de destacados artistas de la época y dio el puntapié inicial a una historia que aún se mantiene. “Los Century” del Plaza crearon mundos fantásticos. “La honra de los hombres” fue la primera película que se pudo ver allí. Durante mucho tiempo su administración estuvo en manos privadas. Tras un cierre temporal, en 1987 comienza una etapa de restauración permanente. En 1998 el Concejo Deliberante lo declara de Interés Cultural, y en 1999 el entonces gobernador, Arturo Lafalla, lo declara bien del Patrimonio Cultural de la provincia. El Mendoza está frenado desde hace dos años En 2012 la Comisión en Defensa del Teatro Mendoza –integrada por el Movimiento Independiente de Músicos Mendocinos (MIMM), la Asociación Argentina de Actores delegación Mendoza, la Facultad de Artes de la  Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), el Instituto Nacional del Teatro y artistas independientes– presentó en la Municipalidad de Capital los resultados de un estudio que le encargaron a un equipo de ingenieros y técnicos, quienes determinaron que ese espacio “no tiene peligro cierto de derrumbe ni fallas en su estructura soportante”, y que es “completamente viable la reparación, modificación y consolidación de su estructura”. Sin embargo, desde entonces no hubo más avances sobre el destino de ese emblemático lugar cultural, situado en calle San Juan, por el que los artistas mendocinos se enfrentaron con el intendente Víctor Fayad. “Una vez que presentaron el estudio, les ofrecimos que buscaran inversores. Porque, como autoridades de la comuna, seguimos sosteniendo que es inviable una inversión para su puesta en marcha, no sólo por el estado del edificio sino porque el suelo no es seguro”, dijo el presidente del Concejo Deliberante de Capital, Rodolfo Suárez (UCR), organismo que en su momento tenía que decidir si avalaba la venta del teatro, como pretendía el cacique capitalino. “Nos pidieron un estudio y conseguimos dinero para hacerlo. Lo presentamos en la municipalidad y desde entonces no supimos más nada”, aportó la actriz Marcela Montero, miembro de la comisión de defensa del teatro  Mendoza. En el momento en que fue publicado el informe, este expresaba que era más económico arreglarlo que levantar por completo uno nuevo: “Hacer un edificio igual puede costar $60 millones y la reparación para ponerlo a nuevo con arquitectura y todo no va a llegar al 25% de eso”, se detalló.

MÁS LEÍDAS