Martes, 17 de enero de 2017

"Es un muerto político", dicen en el entorno del ex ministro Rubén Giacchi

A su regreso de Cuba, el gobernador de Mendoza anunciará quién tomará la posta en el Ministerio de Salud y Desarrollo Social.

Aun si la investigación judicial determinara que el ahora ex ministro Rubén Giacchi -acusado por su pareja Laura García de ejercer violencia física contra ella- es inocente de los cargos, en la Casa de Gobierno de Mendoza ya asumieron que el funcionario no volverá a conducir el área de Salud.

"Es un muerto político", dicen en el entorno cercano del ex ministro y del propio gobernador Alfredo Cornejo. "De la condena social, no se vuelve", reflexionan en el Ejecutivo.

Por eso en el comunicado oficial sobre su renuncia -acordada con el gobernador- se aclara que podría volver al Gobierno si sale del entuerto, pero nunca mencionan que sería otra vez ministro. Tal vez, en alguna asesoría, pero no más que eso.

No es nada simple de resolver el inesperado problema político que le produce al Ejecutivo encontrar un nuevo ministro para un área que empezaba a mostrar algunos resultados positivos en la gestión propiamente dicha y con un equipo ya amalgamado.

Las opciones son tres: se recurre a un miembro del actual gabinete para que siga con lo planificado en los próximos meses o se llama a otra persona de los equipos técnicos del área -a quién seguramente deberán ofrecerle la posibilidad de elegir con quién trabajar, lo que implica hacer toda una serie de movimientos en ese ministerio- o se convence a quien tome la posta de trabajar con las personas que ya están, pero esto es poco probable en este contexto.

Cornejo desde Cuba está en línea permanente con sus funcionarios de más confianza y pregunta detalles sobre todo lo que sucede en torno al tema. Quiere saber qué dice cada protagonista de la historia, los testigos, las repercusiones en los gremios y en los medios.

Todavía un poco shockeado con la noticia, no tiene a la vista un remplazante para Giacchi, pero ya está en la tarea para encontrarlo.

De hecho, ayer ya salió el decreto por el cual se le aceptó la renuncia a Giacchi y se puso a cargo al ministro de Seguridad, Gianni Venier, para que atienda los expedientes urgentes del área, mientras se instruye a los colaboradores del Ministerio de Salud para evitar contactos con los medios de cualquier manera, incluso a quienes no presenciaron en la fiesta de cumpleaños de García los hechos que derivaron en la denuncia.

También la mordaza llegó a media mañana para la vicegobernadora Laura Montero, quien a primera hora había atendido a varios medios, pero luego se sumó al silencio oficial, junto con la directora de Diversidad y Género, Silvina Anfuso, quien quedó en la posición más incómoda porque su tarea es ponerse a disposición de las víctimas, con defensa legal o asistencia psicológica. Pero no trascendió que esto sucediera en el caso García.

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