Marcelo De Benedectis, vocero del Arzobispado de , celebró la decisión de la Conferencia Episcopal de dejar de recibir fondos del Estado Nacional en forma gradual.
De Benedectis dijo a radio Nihuil que se trata de una medida "histórica, muy importante y necesaria".
El religioso explicó que la Iglesia Católica recibía fondos para los obispados, la formación de seminaristas y las parroquias de frontera pero agregó que aceptar el dinero los hacía "cómplices de los malos actos del Estado".
Por otra parte, De Benedectis destacó que "año a año la Iglesia destina dos mil millones para su mantenimiento, para ayudar a los pobres y para el cumplimiento de sus obligaciones con el Estado".
Con respecto a la forma en la que se solventa económica la institución, el cura descartó que sea el quien disponga de dinero para enviar a las iglesias sino que cada congregación "se sostiene gracias a la solidaridad de su comunidad"
