ver más

Operarios de la municipalidad taparon con pintura blanca la obra de Marcelo Carpita hecha en 2011 bajo el puente de Cañadita Alegre. El intendente Lobos se disculpó.

En Guaymallén, borraron un mural pintado en homenaje a Paco Urondo

Por Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

Hay pintores y pintores: los que pintan obras artísticas sobre cuadros o murales y los que tapan esas obras a pura brocha, sin despeinarse, sin preguntar, sin que les llame la más mínima atención. En este segundo grupo se enrolaron los pintores de la Municipalidad de Guaymallén, que cumpliendo con el cronograma de blanquear los puentes del Acceso Este, borraron sin más, un mural bajo el puente de calle Hilario Cuadros, pintado en 2001 en homenaje Paco Urondo.

Se trata del reconocido poeta y ex líder montonero muerto por la policía en Dorrego, Guaymallén, el 17 de junio de 1976, día en que junto con él detuvieron a su mujer Alicia Raboy, quien hasta hoy está desaparecida. El incidente desató la indignación y el repudio de los militantes de los organismos de derechos humanos que sospecharon de un ataque, una maniobra calculada como ya las hubo contra la memoria de la represión de la última dictadura.La repercusión obligó al intendente Luis Lobos, a disculparse públicamente por Facebook, señalando que se trató de “un error involuntario”. El jefe comunal posteó en la cuenta que la Casa de la Memoria y la Cultura tiene en la red social: “Pido disculpas y doy mi palabra de honor de que en el más breve plazo dicha obra será restaurada. Ya me he puesto en contacto con Marcelo (Carpita) para revertir la situación“.Carpita es el autor del mural y antes que Lobo, en medio de los innumerables comentarios de repudio, dio una luz de esperanza tras postear: “Tengo listos mis pinceles”.

Los que sí fueron ataquesNo es la primera vez que algún mural o monumento que recuerda la persecución, la tortura y los desaparecidos de la última dictadura sufre severos daños en los últimos años.

A diferencia del de Guaymallén, en las otras ocasiones se trató de claros ataques ideológicos.Ocurrió con el mural de la Memoria que está sobre una de las paredes de la municipalidad de Godoy Cruz, en calle Rivadavia, el que apenas terminado fue manchado con pintura y tuvieron que restaurarlo. También aparecieron partidas, tras ser descubiertas, las placas recordatorias con los nombres de los desaparecidos mendocinos, ubicadas en la explanada de la Casa de Gobierno. La misma suerte corrió el monumento con placa similares apostado al frente de los Tribunales Federales. Un solo caso muy parecido al de Guaymallén. En 2004, el INV pintó de verde el legendario mural de casi 10 metros que reflejaba la labor del vinatero y el noble proceso del vino.

MÁS LEÍDAS