Mendoza Martes, 24 de julio de 2018

Embarazos en niñas: 65 en 2017, la mitad que en 2014

El número de alumbramientos de menores de entre 10 y 14 años es alto, pero las cifras locales van decreciendo.

Existen, conmocionan y trascienden, entre otros motivos porque hasta los 13 años hay abuso. Eso, en referencia a los casos de embarazos en niñas, como el que salió a la luz en San Carlos estos días luego de que una nena de 12 años fuera mamá en el hospital Scaravelli.

Los números también impactan si se dimensiona que sólo en 2017 hubo 65 nenas de entre 10 y 14 años que fueron madres en Mendoza.

Sin embargo, lo positivo ante este panorama que alarma es que las cifras anuales vienen siendo decrecientes. Los casos del año pasado equivalen a la mitad de los de 2014 -fueron 130- y el porcentaje de embarazo adolescente, en general, bajó de 15,5% a 12% en la última década.

Entre otras cifras facilitadas por el Programa de Salud Reproductiva de Mendoza, del total de nacimientos de 2017, los de las niñas de entre 10 y 14 años representaron el 0,21% del total. En 2008 habían correspondido al 0,32%, con 113 casos. En lo que respecta a las madres de la franja de entre 15 y 19 años, representaron el año pasado el 11,81% del total, frente al 15,16% de hace 10 años.

Entre ambos segmentos se conforma el total de casos de embarazos adolescentes -que contempla desde los 10 a los 19 años- que fueron 3.779 en 2017, el 12% del total de nacimientos (31.451). Es decir, 3,5 puntos por abajo del porcentaje de 2008, cuando sumaban el 15,5%.

"Uno de los ejes principales de gestión de este Gobierno fue que bajáramos los índices. Por eso hicimos mucho foco en esto y se viene logrando, bajando 1 punto o 1,1 por año y ahora Mendoza tiene menos tasa que Nación. Estamos en el 12% y la media nacional es del 15%", aseguró Roxana Cabrera, su titular, afirmando que para ello fue crucial tomarlo como política de Estado y poner los números sobre la mesa. Esto último "para visibilizar el problema porque son embarazos no deseados", dijo.

Entre los motivos que alentaron las últimas bajas, señaló a las campañas de capacitaciones de efectores de salud; la ampliación y fortalecimiento de la distribución de los insumos anticonceptivos y el trabajo en forma interdisciplinar con la Dirección General de Escuelas para capacitar a docentes sobre derechos sexuales y reproductivos. También, la creación de las asesorías en educación sexual para "disminuir las barreras de acceso de los adolescentes a los centros de salud", añadió.

"Se ha reforzado la compra de métodos, como los implantes subcutáneos que se usan sobre todo para esa población foco, porque son cómodos, han sido aceptados, son gratuitos previo a una consejería en el método y después de un control no tienen que volver a ir", contó la médica, mencionando la importancia igualmente de promover el "doble método", que incluye el implante y el uso del preservativo para evitar infecciones de transmisión sexual.

Otra política mencionada con la que buscan seguir disminuyendo estos casos es la "desmedicalización" de la anticoncepción de emergencia. "Por una resolución de este año, tanto con los preservativos como con el anticonceptivo de emergencia, podés ir a un centro de salud y solicitarlos sin recetas y sin tener que dar datos personales. La idea es que estén para la emergencia y no que tengan que hacer una consulta para usarlos. Aunque siempre queremos que el adolescente se adhiera a un método efectivo", cerró Cabrera.

Con respecto al caso de la niña sancarlina que fue mamá, desde este Programa de Salud Reproductiva destacaron la importancia del trabajo interdisciplinario, porque se trata de abuso hasta los 13 años, aunque haya consentimiento ya que este está viciado. Esto, dijo la funcionaria, implica un abordaje individual para ver en qué contexto se encuentra y, por ejemplo, de qué modo protegerla en cuanto a anticoncepción en un futuro próximo.

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