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En la despedida de Arturo Somoza cortarán la cinta de uno de los cuatro espacios del nuevo complejo. El sábado tomará el cargo de rector Daniel Pizzi. A fin de año la obra será habilitada en su totalidad. Galería de fotos.

El viernes estrenan una sala del Centro Cultural Universitario

Por Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar

En el último día de su gestión al frente de la UNCuyo, Arturo Somoza se despedirá con la preinauguración del Centro Cultural Universitario, que comenzará a funcionar a fin de año. El edificio cuenta con cuatro salas principales –entre ellas un cine y un teatro– y está pensado como lugar de ensayo de todos los organismos artísticos de la casa de estudios.

A los cuatros salones (Blanco, Azul, Verde y Rojo) se les suman un espacio de exposición de arte y otro para diseño digital, sets de radio y televisión, vestuarios, buffet, camarines y aulas especiales para el trabajo de los tres coros de la UNCuyo, la orquesta, el elenco de teatro y el ballet, entre otros organismos dependientes de Extensión Universitaria. Este viernes a las 10 cortarán la cinta sólo en la Sala Roja, que remplazará al espacio que actualmente utiliza el teatro Universidad, en calle Lavalle 77. Como aún resta completar detalles de terminación en varios sectores, instalar equipamientos y finalizar la construcción de la subestación transformadora que dará energía eléctrica al complejo, el público y los propios organismos recién podrán comenzar a utilizarlo, con suerte, en diciembre. Por ahora la energía se prevé a través de un generador eléctrico. Casi el doble que la Nave Cultural El edificio tiene una superficie total de 4.100 metros cuadrados –la Nave Cultural ocupa 2.800 metros cuadrados aproximadamente– y fue construido en el galpón número 2 del ex ferrocarril San Martín, en el Parque Central, al  lado de la Nave. La ejecución sufrió demoras, sobre todo por los llamados a licitación y las modificaciones en su presupuesto. La intervención del galpón comenzó en setiembre de 2011 pero la obra propiamente dicha demoró dos años, con un intervalo de 6 meses que demandaron las licitaciones públicas. Finalmente, el monto de la inversión cerró en $30 millones. El arquitecto Francisco Suárez Vie, encargado del proyecto y ejecución de la obra, aprovechó las estructuras existentes del galpón, como las vigas de hierro, y las adaptó. “La idea de trabajar con arquitectura industrial es  aprovechar el galpón original que teníamos para todas las circulaciones y espacios comunes y dedicarle mayor terminación a los espacios propios de las salas. Entonces acá se ve combinada la parte nueva, el vidriado, las aislaciones, que son modernas, con el galpón original que data de 1928. Las vigas de hierro han sido restauradas para aprovecharlas. Se ven hormigones y cosas más naturales, pero que a efectos de lo que queremos serán perdurables en el tiempo, y eso es importante”, explicó el profesional. Las salas Con capacidad para 280 personas, el nuevo espacio donde funcionará el cine Universidad –Sala Verde– también podrá utilizarse para conciertos y otras actividades artísticas. Aunque aún no se adquiere el equipo, en su  construcción quedó prevista la posibilidad de colocar el sistema de sonido de última generación Dolby Atmos. La Sala Roja será la primera en inaugurarse y, además de estar construida con las características de un lugar para realizar espectáculos artísticos varios, también se pensó como espacio para actividades protocolares (en ella asumirá el sábado el rector electo, Daniel Pizzi). Para lograr buena acústica se utilizaron placas de fenólico (el mismo material que se suele usar para armar los escenarios de la Fiesta Nacional de la Vendimia). El foso para la orquesta se desplaza un metro y medio hacia  abajo. “Las primeras filas de butacas se desplazan hacia atrás y hacia abajo sin moverse. Otra característica es que la orquesta no queda abajo del escenario”, remarcó el arquitecto Suárez Vie. La boca de escenario es de 11  metros de ancho por 6 de alto. El espacio escénico puede ampliarse hacia los costados y se puede modificar la cámara para utilizar otras configuraciones. Detrás del espacio escénico hay  salas de ensayo que eventualmente podrán utilizarse como aulas. La Sala Azul es más chica, con 44 butacas y es, junto con el foso de la orquesta, el único espacio que está un nivel hacia abajo. Está pensada para charlas y contará con un reproductor multimedia. La Sala Blanca corresponde al hall central, donde están el buffet y un sector para exposiciones de arte. El arquitecto que transformó el galpón en un centro cultural explicó que las salas fueron concebidas para diferentes usos ya que, siendo un complejo cultural, deberá cubrir distintas necesidades. Acuerdo Lo que dice el convenio. El galpón que utiliza el Centro Cultural Universitario fue dado en comodato a la Universidad a través de un convenio con la Municipalidad de la Ciudad. El contrato es por 50 años, con la posibilidad de renovarlo después por 50 años más. Satisfacción generalizada pero con observaciones El Centro Cultural Universitario se presenta como solución para varios organismos que no cuentan con espacio fijo para desarrollar sus tareas, pero podría quedar chico para algunas actividades. El arquitecto Francisco Suárez Vie realizó ayer un recorrido especial para los directores de los distintos organismos artísticos, mostrándoles cómo estaba quedando el edificio. Las miradas y gestos de satisfacción eran  notorios, aunque hubo algunas observaciones, como en el caso de los representantes de la Orquesta Sinfónica, que se quejaron porque consideraron que el espacio es pequeño para ensayar, de hecho la boca del escenario  es un poco más chica que la del actual teatro Universidad de calle Lavalle. Fabio Erreguerena, saliente secretario de Extensión Universitaria, respondió que “están hechas todas las mediciones y entra la formación sin inconvenientes corriendo de lugar la cámara acústica. Está probado y demás”,  pero ese argumento no dejó satisfechos a los músicos. En el caso de los salones de ensayos para el ballet, Marisa Manyegüi, del equipo de dirección, reconoció que el espacio era algo reducido en alto y ancho para el uso que le darán, pero puso por encima de esta observación otras virtudes del nuevo lugar que ocuparán: “Esto es un lujo y estamos muy pero muy conformes”. En el caso de los coros, la directora del Coro de Niños y Jóvenes, Ángela Burgoa, se mostró muy conforme con el nuevo espacio, así como Fernando Ballesteros, del Coro de Cámara. ►4 salas principales conforman la estructura, que también cuenta con vestuarios, salas de ensayo, un café-bar y pequeños sets de radio y TV. 4.100 metros cuadrados tiene el Centro Cultural, casi la mitad en extensión que el Centro Cultural Julio Le Parc y casi el doble que la Nave Cultural.

$30 millones fue el presupuesto total invertido. El monto que se había planteado en un principio y que luego se modificó (2011) apenas superaba los $15 millones.

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El centro cultural se erigió en un galpón del ex ferrocarril, al lado de la Nave Cultural, en el Parque Central.
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Es una alegría contar con este espacio, que era muy pedido. Se trató de atender al máximo nuestras necesidades. Un buen aporte sería acompañar esta gran obra con un mejor servicio de colectivos” (Ángela Burgoa, directora del Coro de Niños y Jóvenes).
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Delante del escenario de la Sala Roja está el foso de la orquesta que se despliega sobre las primeras filas de butacas, hundiéndose un metro y medio aproximadamente.
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El planteo fue hacer arquitectura industrial y dedicarles los mayores esfuerzos a las salas. Se ven hormigones y cosas más naturales. Será perdurable en el tiempo, y eso es importante” (Francisco Suárez Vie, arquitecto y responsable de la obra).
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Los ventanales dejan entrar mucha luz en el hall central del primer piso, sobre la Sala Blanca.

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