Mendoza Martes, 17 de julio de 2018

El Gobierno afrontará subas salariales de hasta el 30% para 2018

Se anuncia el índice de precios al consumidor de junio, que dispararía la cláusula gatillo que firmaron el Poder Ejecutivo y los sindicatos. Los gremios dicen que es aparte de lo que ya se pactó.

El techo del aumento salarial para los estatales mendocinos del 15,7% ya es historia, salvo que el Gobierno de Mendoza decida desdecirse sobre lo que firmó en los acuerdos paritarios a principios de año, en los que además de la meta anual citada y pactada en tres pagos escalonados, en enero julio y noviembre, rubricó con los distintos gremios la aplicación de una cláusula gatillo de actualización, que con la actual proyección dispararía el incremento de sueldos al doble de lo estipulado.

Quizá por eso en Casa de Gobierno nadie quería hablar oficialmente de cómo se afrontará la cláusula gatillo, que el Poder Ejecutivo pactó en paritarias a fines de 2017, convencido de la meta inflacionaria del 15% para todo el 2018 fijada por los gurúes de Cambiemos, que terminará de hacerse trizas con el anuncio del índice de precios al consumidor del mes de junio.

Es por eso que los sindicatos estatales de Mendoza aguardan expectantes la cifra que hoy dará a conocer a las 16 el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), que según los principales pronósticos rondará entre el 3,5% y el 4%.

Si el aumento de junio supera el acumulado anual del 15,7%, que fue la pauta salarial acordada, se activará para casi todos los gremios estatales de Mendoza una cláusula gatillo de actualización salarial por inflación que el gobierno de Alfredo Cornejo tendrá que liquidar de forma automática, no solo el mes que viene sino en los siguientes, a medida que la distancia entre ambas se siga agrandando.

Las proyecciones, tanto de las consultoras económicas nacionales como del propio REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) del Banco Central de la República Argentina ya anticipan una inflación del 30% para este año, que los expertos en economía aseguran inevitable, se haga lo que se haga.

Por lo que, perforado el 15,7% hoy o a más tardar el mes que viene, se disparará la cláusula gatillo mientras al índice de precios al consumidor aún le resta aumentar otro 14% más hasta fin de año.

La cláusula pone en un escenario impensado al Gobierno provincial, que calculó aumentos de sueldos del 15,7% y que con la cláusula activada debería afrontar lo que marque la inflación de 2018, que se espera sea el doble.

Claro está, el gobierno de Cornejo firmó la cláusula porque no imaginó este escenario que debe enfrentar.

La inflación del INDEC para la Región Cuyo que se informe será la que impactará en la mayoría de los acuerdos salariales que llevaron la cláusula gatillo, menos el sindicato de los docentes, que se quedó sin ella porque el Ejecutivo les aumentó por decreto.

Mientras, el índice que informe la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas) de Mendoza, que es la inflación provincial, dará de lleno en el acuerdo salarial que hicieron los médicos estatales de AMPROS, es decir los profesionales de la salud.

No aflojan. Los precios seguirán con su tendencia alcista hasta fin de año.

No aflojan. Los precios seguirán con su tendencia alcista hasta fin de año.

Ellos pactaron en diciembre pasado con el gobierno de Cornejo que su sueldos se ajustarían mensualmente al ritmo de la inflación. Hoy son los grandes ganadores de la paritaria 2018.

¿Cómo se aplica?

Los principales referentes de los gremios estatales dijeron a Diario UNO que la cláusula gatillo se aplica apenas se supere el 15,7% y que lo que se deberá liquidar como ajuste salarial es la diferencia entre esa cifra y lo que se vaya acumulando de inflación.

La cuenta es fácil. Si el índice de precios de junio para la Región Cuyo ubica el acumulado nacional en el 16%, deberán pagar un aumento el mes que viene del 0,3% respecto del techo del 15,7% anual pactado. Lo que se acumule de ahí en mas por lo que reste del año se deberá liquidar en forma completa. Si julio da 2% de inflación ese aumento se deberá trasladar a los sueldos.

Por otra parte, todos los gremialistas consultados negaron rotundamente que el ajuste de la cláusula que se aplique en breve sea a cuenta del aumento del 5,3% respecto del tercer pago escalonado dispuesto para noviembre.

Mientras el Gobierno de Mendoza permanece mudo y solo confirmó que la cláusula se ejecuta de forma automática algunos temen que salga con una interpretación a su conveniencia.

Al respecto, se especulaba que cuando llegue el pago del tercer tramo de noviembre, el Poder Ejecutivo no lo pague, argumentando que ya lo abonó por adelantado en los meses anteriores producto del ajuste por inflación.

Esta hipótesis es rechazada de plano por los sindicatos, que aseveran que la cláusula gatillo se aplica aparte del 15,7% pactado y no como parte de este.

Por ahora el Gobierno ha preferido no entrar en detalles pero a nadie le es ajeno que seguir el ritmo inflacionario implicará un gran esfuerzo presupuestario, aunque en el Poder Ejecutivo, el ministro de Hacienda, Lisandro Nieri, tranquilizó asegurando que la provincia "termina el año con un superávit del 1,3%".

La inflación más alta de los últimos dos años

La inflación que se espera que este martes difunda el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), estaría entre el 3,5% y el 4%, y alcanzaría en el primer semestre al 15%, que es ni más ni menos que la proyección que el gobierno de Mauricio Macri hizo para todo el año.

En el Gobierno nacional se esperan con preocupación los resultados, por su repercusión en el panorama económico futuro.

En tanto, el dato de inflación podría llegar al nivel más alto de los últimos dos años, en un contexto en el que el alza de precios se encamina a cerrar el 2018 con un piso del 30%, el doble de lo proyectado por el Gobierno en enero.

La suba más alta había sido en abril del 2016, con 6,5%, y le sigue 4,2% en junio de ese mismo año.

En diciembre próximo el Gobierno deberá lograr un alza de precios inferior al nuevo techo del 30% para poder cumplir con sus compromisos frente al FMI (Fondo Monetario Internacional), para poder recibir las partidas de crédito que todavía faltan ser desembolsados.

La estimación del Gobierno, que figura en el acuerdo con el Fondo, espera una inflación de entre 25% y 32% para este año, con lo que deberá realizar grandes esfuerzos para lograr esa meta.

La suba de precios de junio se vio acelerada especialmente por el traspaso a precios de la devaluación al rubro alimentos y bebidas.

En el segundo semestre quedan pendientes actualizaciones tarifarias en el transporte y los servicios públicos y el resto de la devaluación que todavía no pasó a precios, más el incremento de combustibles, en medio de una economía con menor actividad y baja en la demanda del consumo.

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